A los 27 años, Pellicer (1899-1977) está en el apogeo de su primera juventud, compartiendo con un grupo de muchachos el entusiasmo de la empresa cultural de Vasconcelos. Músicos y pintores, arquitectos y escultores, escritores y filósofos conviven en un ambiente de gran creatividad. En 6, 7 poemas, el joven poeta presenta un grupo de miradas vivas, llenas de color y humor, donde refleja su curiosidad insaciable y desenfadada.
Carlos Pellicer fue un escritor, poeta, museólogo y político mexicano.
Como poeta, perteneció a una generación de intelectuales mexicanos que adoptaron el nombre de Los contemporáneos. Corresponde a éstos haber aportado, desde Latinoamérica, un estilo literario de vanguardia. Este hecho adquiere mayor importancia si se tiene en cuenta que México ha adoptado con facilidad influencias extranjeras. En ese sentido, Pellicer no fue sólo un gran poeta, también fue un innovador.
Un poemario diminuto. El menos generoso que he leído de Pellicer, pero sigue teniendo pasajes buenos. El conflicto entre métrica y rima y el sistema de imágenes poéticas no se ve tan tenso ya. Empieza a hacer la síntesis. Todavía en algunos poemas sigue usando una rigidez métrica evidente ("Al dejar un alma") que recuerda sus Colores del mar, pero es cada vez menos.
El ritmo comienza a desacompasarse libremente. Claro que entre su primer poemario y éste, media Piedra de sacrificio, pero ese aún no lo tengo. Luego lo consigo.
Lo importante es saber que el libro sigue teniendo muchas bondades como el poema "Sembrador".
De los 25 poemas que tiene, señalé con marcador 9 para volver a ellos después.
Significativos son los últimos cuatro versos de "Scherzo":
Y el poema que nunca se canta, pero siempre se adivina. Porque está en mi cabeza y en mi garganta el elogio habitual de las marinas.
Donde retrata con exactitud mi reclamo hacia la poesía. Poesías que no se dicen, que no se cantan, poesías encerradas en el papel que siempre están teniendo que ver con motivos pictóricos (las marinas, las aguafuertes, las acuarelas, los collages) que con un arte del lenguaje.
La edición es sólida. Sin grandes virtudes y casi libre de defectos.