Icono sexual de los años setenta, Vampirella vuelve con más fuerza que nunca... En Gentle Creek, en la América profunda, nada es lo que parece, y hasta la noche siente miedo. Mark Millar, el creador de The Ultimates, se alí con el genial Mike Mayhew para presentarte una Vampirella como nunca habías visto.
Mark Millar is the New York Times best-selling writer of Wanted, the Kick-Ass series, The Secret Service, Jupiter’s Legacy, Jupiter’s Circle, Nemesis, Superior, Super Crooks, American Jesus, MPH, Starlight, and Chrononauts. Wanted, Kick-Ass, Kick-Ass 2, and The Secret Service (as Kingsman: The Secret Service) have been adapted into feature films, and Nemesis, Superior, Starlight, War Heroes, Jupiter’s Legacy and Chrononauts are in development at major studios.
His DC Comics work includes the seminal Superman: Red Son, and at Marvel Comics he created The Ultimates – selected by Time magazine as the comic book of the decade, Wolverine: Old Man Logan, and Civil War – the industry’s biggest-selling superhero series in almost two decades.
Mark has been an Executive Producer on all his movie adaptations and is currently creative consultant to Fox Studios on their Marvel slate of movies.
This one was all about the art. Great painted art from Mike Mayhew showing Vampirella at her sexiest. The story wasn't bad, but seemed to jump around and I felt like some things could have been fleshed out better. (Get it? Flesh? Vampirella? Nevermind...)
The main plot is about a vampire town. Yes, a town basically totally inhabited by vampires. However, all is not what it seems, and I won't go into more detail because of spoilers.
Overall a good read for Vampirella fans, and for fans who enjoy gorgeous painted artwork.
Los altibajos creativos han sido una una tónica en Vampirella, creación de Forrest J. Ackerman (junto a una Trina Robbins quein tempranamente renegó del personaje) que desde su creación en 1969 ha atravesado tres editoriales, numerosas reformulaciones y equipos creativos donde no suelen coincidir los buenos guiones y los aciertos gráficos. Luego que Harris Publications adquiere el personaje en 1983, los cuentos de miedo dejan paso a una vigilante gótica que enfrenta la amenaza fantástica de turno como ocurre en "Nowheresville", historia de Mark Millar y Mike Mayhew en plan southern gothic de interesante premisa, pero desarrollo apresurado que no acaba de redondear ni se atreve a profundizar en el personaje; la eterna maldición que arrastra Vampirella, icono pop cuyo tránsito por las viñetas nunca acaba de cuajar.
En este cómic la "heroína" es Vampirella, una vampiresa integrada en la sociedad que se alimenta como un humano, no se quema a la luz del sol y el agua sagrada y los ajos no le hacen nada.
Estos cómics son de los años 70 y he de decir que se nota mucho. No sólo en el estilo de dibujo, en los peinados y ropas de los personajes sino principalmente en cómo se refleja a la figura femenina a lo largo de toda la historia.
Las mujeres que salen, aunque fuertes, aparecen totalmente sexualizadas, en poses sugerentes e independientes del texto que dicen.
Como no podía ser no falta el lenguaje sexista donde deja claro que las mujeres son objetos sexualizados para el placer de ellos.
Más allá de estos dibujos la historia que se nos presenta en este cómic es bastante original. Algunos vampiros han comenzado una serie de asesinatos en serie y Vampirella, como detective, se encargará de descubrir a los culpables y castigarlos.
En general es un cómic que recomiendo a aquellas personas, mayores de 16 años, que disfruten con los cómics de ésta época, años 70.
Me dijeron "Ni lo leas, no vale la pena. Es lo peor que escribió Millar". Hice caso omiso de sus advertencias y me lo leí igual. En un viaje en bondi más cinco minutos en la cama me lo terminé y y pude comprobar que no es ninguna obra maestra, pero tampoco resulta ilegible. El argumento parece el de una típica película de terror de "pueblo misterioso y maldito" mezclado con comedia negra y una protagonista cuyos mayores atributos son los poderes sobrenaturales y estar muy buena. Hay mucho chiste ingenioso y otro tanto que parece de lo más forzado, como si estuviera ahí sólo para meter elementos de la "cultura pop". El resultado final no es ni predecible ni asombroso, y deja una innecesaria puerta abierta a continuaciones. Si alguna vez llegara, supongo que la leería sin exigirle demasiado y seguro la pasaría bien.