Qué concepto tendríamos de la matemática si cuando éramos niños en vez de hacer fracciones nos hubieran incentivado a pensar, por ejemplo, ¿ cuántas figuritas tenemos que comprar para completar el álbum del Mundial o por qué la cola de al lado siempre se mueve más rápido? Como dice Adrián Paenza, entramos a la matemática por la puerta equivocada y hay que transmitir que la matemática es maravillosa. Por eso, este libro es una invitación a encontrar esta nueva entrada y disfrutar de la belleza de la matemática, que nos enseña a observar y analizar en forma distinta nuestra vida cotidiana. Este libro te demostrará cómo entre todos podemos adivinar el peso de un toro, cómo podemos deducir si una jugada fue corner o saque de arco, cuántas caras de un dado se pueden ver al mismo tiempo o cómo hace Netflix para predecir qué película elegiremos. Estrategia, intuición, deportes y juegos son algunos de los caminos que recorreremos en este nuevo libro de quien mejor comunica la matemática en el mundo.
Adrián Paenza nasceu em Buenos Aires, em 1949. É doutorado em Matemáticas pela Universidade de Beunos Aires, na qual exerce actualmente como professor associado do Departamento de Matemática da Faculdade de Ciências Exactas e Naturais. é, além disso, jornalista. Dirige a série televisiva Científicos Industria Argentina. Trabalhou nas mais importantes rádios do páis e nos cinco canais televisivos da Argentina. Foi redactor especial de várias revistas.
Juzgué a este libro por su portada, o más bien, por su contraportada. Parecía que iba a ser un libro sobre métodos didácticos de enseñanza de las matemáticas, para hacerlas entretenidas y agradables a los más jóvenes. Al menos eso parecía asegurar su contraportada. El contenido del libro son problemas de matemática didáctica a nivel de instituto, narrados a modo de historia, algunos ya famosos y muy conocidos, otros no en absoluto y realmente sorprendentes. En general todo bien, ya que el autor los transmite con un lenguaje muy cercano y detallando todos los pasos. En todo momento el autor te guía hacia la solución del problema poco a poco, invitando al lector a que interrumpa su lectura y se adelante en solitario hacia la resolución del mismo. Ese instante en donde es uno quien encuentra el camino que lleva a la solución, ese momento en el que uno pasa de "no entender" a "sí entender", es impagable [...] La recompensa intelectual y lo que aporta a la autoestima merecen su dedicación y esfuerzo.
Hace unos años me leí varios de los libros de divulgación matemática de Adrián Paenza en poco tiempo. Un lustro después vuelvo a ponerme con los que ha publicado entre tanto. El estilo es exactamente el mismo de aquellos: juegos, anécdotas, problemas e historias relacionadas con las matemáticas presentadas de forma amena y sencilla.
El ritmo de publicación que lleva Paenza con estos libros, prácticamente uno al año, hace que en las recopilaciones se cuelen apartados con interés a mi modo de ver un poco desigual, y algunas más parecen de relleno. Además, se hace bastante repetitivo, tanto en temática (puedes ver más de un problema que se resuelve utilizando básicamente el mismo argumento) como en estilo. Respecto a esto último, me resulta un poco cargante la gran cantidad de veces que insiste ¡en invitar al lector a pensar por sí mismo la solución de las preguntas que plantea antes de exponer él la solución. De ser artículos publicados por separado (en prensa, en un blog) tendría sentido el hacerlo, pero en un libro resulta excesivo, decirlo alguna vez está bien pero es que vuelve sobre ello cada poco.
Como en sus anteriores libros, unos cuantos apartados ya los conocía, pero otros me han resultado una novedad, y solo por eso ya merece la pena su lectura. Y es que, con todo, Paenza es uno de los grandes divulgadores matemáticos actuales para el "gran público", quizás de hecho el más importante en lengua castellana. Muy merecidamente, premio Leelavati en 2014.