México-Tenochtitlan ha caído en manos de los españoles y una nueva ciudad comienza erigirse sobre la antigua urbe mexica. Francisco Cuetzpalómitl, o Huesos de Lagartija, encarga un códice muy especial a un pintor de códices. La obra demostrará a los españoles quiénes son los verdaderos dueños de las tierras que la derrotada nobleza mexica pretende apropiarse. Las cosas se complican cuando el códice es robado. Ello obliga a Francisco y a su hijo, Santiago, a emprender una desesperada y peligrosa búsqueda.
Un muy buen libro con una narrativa sencilla y directa. Uno de los defectos más fuertes en este tipo de libros (prehispanismo) es su cursilería, sus tramas e intrigas babosas e infantiles, sus personajes planos, caricaturescos o de plano, telenoveleros; pero uno se aguanta la baja calidad literaria por la ambientación e información que brindan acerca de épocas y puntos de vista realmente interesantes. Las novelas de Federico Navarrete remiendan los defectos de la trama y aumenta la ambientación y exactitud literaria debido a sus antecedentes como académico arqueológico. Creo que lo peor es la editorial que "aventó" este libro al montón de fantasías infantiles y juveniles sin tener en cuenta el valioso punto de vista que aporta: en algunos párrafos, en algún punto de la trama, habla de los hombres tecolote, brujos terribles que son capaces de alterar y paralizar las almas de sus víctimas y describe con detalle las almas que tiene cada mexica: el elli, la teyolía y el tonalli. Como se supone que son creencias y supersticiones antiguas, la editorial lo clasifica como "fantasía infantil", y no se dan cuenta de que Navarrete nos está describiendo la cosmovisión, las creencias de los mexicas, así, en directo y en primera persona, sin alegorías, cursilerías o choros neoeranos, algo que a mí –por lo menos– me dejó con la boca abierta.
Sí, tiene ciertas acotaciones y limitaciones literarias, pero creo que se merece mejor consideración.
La información que tiene es importante pero, se ve rebasada por los errores, pone mucho énfasis en la descripción de los lugares y el como se sienten los personajes, se podría acortar a la mitad el libro si quitamos lo anterior, la historia es relativamente sencilla pero no termina de convencer. No me quedó claro si el autor quería dar una visión de como era la Nueva España o los problemas que tenían los indígenas al ser conquistados. Lo peor es que uno termina haciendo una comparación con "huesos de lagartija" del mismo autor y parece que son dos autores diferentes, pues el primer libro es excelente.
La historia me pareció interesante sin embargo, hay fragmentos en que es confuso lo que piensan los personajes, lo que sueñan y lo que hacen. Es largo y tedioso en algunos momentos. La mejor parte a mi parecer, es la descripción de Mexico-Tenochtitlan y sus costumbres.