Sin duda una de mis favoritas de Zilahy junto a El siglo feliz y Dos cautivos. Pero, sobre todo, quiero decir esto, que me encantó esta novela. Que disfruté tanto leyéndola…
Ahora sí, la reseña.
En esta gran novela de Zilahy van juntos Komlossy (el protagonista), el narrador y el lector, descubriendo la vida al intentar darle forma a las esperanzas. Con la maestría de Flaubert al acercarnos a la consciencia vacilante del protagonista, este libro atrapa desde lo emocional y lo intelectual. Las ilusiones de la vida, la ingenuidad, las ideas políticas, la familia, los amigos, el amor: toda la vida enmarcada en un contexto histórico interesantísimo. Además, hay ciertas ironías del destino que el autor prepara tan bien, que es un deleite literario.
Yo creo que ya merece una reedición en español.