Mi estimado profesor de literatura me ha recomendado este libro de Gracq para aprobar el cuatrimestre (nótese la ironía donde quiera ser notada). Se trata de una colección de ensayos del novelista del siglo XX publicada póstumamente. En lo que concierne a la edición de Shangrila, es un libro muy estético y una buena impresión. En cuanto al contenido, he disfrutado más los ensayos que se refieren a la literatura en su conjunto, o al contexto francés de su siglo, por encima de aquellos que se limitan al análisis de una obra. Esto se debe lamentablemente a mi desconocimiento de las obras que trata, no dudo de que para un connoisseur sean ensayos de gran valor. Como bien afirma el traductor en el prólogo, Gracq tiene un estilo barroco y abusa de las subordinadas, de manera que uno debe urgar bien entre sus extensas frases para extraer sus tesis.
Para una persona que, como yo, no esté familiarizada con la teoría de la literatura, creo que es un libro accesible pero quizás no tan instructivo como podría ser un libro de literatura pura.