¿Quién fue Juan de la Cabada? La respuesta no escapa a la ambigüedad, dado que se trata de una personalidad huidiza y difícil de abarcar: un hombre cuyos policromos perfiles, resultado de una vida agitada, fluctúan entre los niveles intermedios del que gusta de contar anécdotas, aquellas que se van modificando con y en el tiempo, y el escritor, que las plasma de manera definitiva en el papel. Si bien Juan de la Cabada (Campeche, 1902 - Ciudad de México, 1986) construyó puentes entre el obrero, el militante, el profesor universitario, el bohemio mujeriego y, por supuesto, el escritor, todos desembocaron en un mismo sitio: la inevitable necesidad de contar historias. Quizá la única respuesta pertinente consista en el comentario de los otros: quienes lo escucharon quedaron entrampados en el círculo de la fascinación. En 1979, Cristina Pacheco sostuvo con Juan de la Cabada una serie de conversaciones informales, en las que éste transitó libremente por sus anécdotas, llenas de colorido y sonoridad, dando a la autobiografía el matiz del gran conversador. De la complicidad entre el que cuenta y el que escucha, surgió una rica sucesión de historias. En este libro, Gustavo Fierros hace una selección de esas vivencias y las reelabora en primera persona, recreando la onomatopeya en las palabras, el ritmo de la narración en el discurrir del texto y, consecuentemente, borra las fronteras entre el hombre y el personaje.
(Spanish) Siqueiros, Octavio Paz, Luis Buñuel, Diego Rivera, Orson Welles, Hemingway, Frida Kahlo, Bruno Traven y muchos otros más, se hacen presentes junto con Juan de la Cabada en la serie de divertidas e interesantes anécdotas a través de momentos históricos en México, Cuba, Estados Unidos, España y Francia. Brincando desde su niñez, su despertar por salir a caminar por el mundo, a vivir en carne propia todo lo que solo había leído y escuchado desde que la rebeldía por la vida se apoderó de él. El eterno comunista que nadó entre los frutos del capitalismo, a través de su mente bohemia, romántica y optimista. Se le podría denominar a esta obra: su autobiografía hablada; sin embargo, lograda gracias a la estructuración de Gustavo Fierros, tomando todo el material acumulado en las entrevistas realizadas por Cristina Pacheco.