Es un libro del que esperaba más. La acción es la misma pero se va completando en cada capítulo ya que es narrada desde la visión de cada uno de los personajes.
Al principio pensaba que solo se iba a tratar de la visión de las cuatro chicas, y para mí, la parte más interesante. Sin embargo, también hay capítulos desde la visión masculina que son precisamente los que menos me aportaron.
El lector de esta novela necesita tener cierto conocimiento del conflicto o del lenguaje vasco o de lo contrario puede ser tedioso.
Repetitivo. Le sobran páginas y a veces algunos puntos de vista están escritos desde un punto de vista de buenismo que me ha chirriado. Los primeros capítulos, las voces femeninas, quizá se salven.