“Vivir es acordarse de cantar primaveras. Es saltar a la comba esperando explotar.
Es coger, sin ambages, al toro por los cuernos. Es mirarte, es tocarte, sin miedo a revivir." Manejemos la pena. Elsa Veiga. 19/2018
Soy poco lectora de poesía. Siempre pienso que no sé nada de poesía y cuándo por fin la leo me acuerdo que no tengo que saber nada, porque la siento. En este libro Elsa Veiga (@madrinero72) nos pasea por un calendario estacional y emocional. Empieza en otoño con una pérdida y una enfermedad y sigue hasta las más puras ganas de vivir. Especialmente vívido el grito en tres partes de los primeros poemas, la carne transparente, contar costillas y la vena verde, se respira el hambre, el dolor, el hambre como manejo del dolor. Al final, a pesar de los poemas duros y la declaración de intenciones del título del libro, se queda en la retina la fuerza, la luz, las ansias de vivir y de manejarse con lo que sea para volver a la vida, a lo cotidiano, a las ganas de vivir.