Un viaje por los recuerdos, la memoria, las ensoñaciones y la duda que toda poesía implanta, ¿quién es quién? y que toda poesía rebota, ¿quién soy yo? La pregunta es constante, el diálogo le secunda: la vida y la muerte: los disfraces sobre los cuerpos. La desnudez va más allá de lo corporeo, la piel, joven o vieja, en silencio y en espera, ambos mueren, ambos conversan con la muerte mientras la vida les permita.