Isidro Mezquita, un escritor sesentón cansado de su vida aburrida y falto de ideas para escribir su nuevo libro, decide refugiarse en Otín, una población abandonada de la provincia de Huesca. Allí alquila una destartalada casa a un vecino de Rodellar, una villa cercana. El arrendatario le ofrece los servicios de su sobrina, Adela, una chica de carácter introspectivo que se emplea en la casa del escritor como asistenta encargada de la limpieza y de la cocina.
Durante los primeros días, Isidro y Adela, se dedican a adecentar y limpiar la casa, estableciendo el escritor una relación inusual con la sobrina del arrendador, la cual esconde un oscuro pasado. Isidro ve como Adela parte cada día en bicicleta hacia el pueblo más próximo a comprar comida y garrafas de agua, ya que en Otín no tienen nada, ni siquiera luz.
Pasada la primera semana, y sin haber escrito ni una línea de su nuevo libro, el escritor se percata que encima de la ermita derruida hay una gárgola, algo de lo que no se había dado cuenta hasta entonces.
Este libro es el primero que leo escrito por Esteban Navarro y, ciertamente, no será el último. De la trama inicial surgen múltiples historias. Un escritor en medio de un bloqueo literario decide aislarse del mundo en un pueblo abandonado porque cree que así encontrará la inspiración que necesita. La historia la narra su editora, a manera de repaso por los recuerdos del protagonista en su paso por Otín. En cuanto al estilo, me recuerda al realismo mágico de García Márquez o Isabel Allende, donde ocurren situaciones inexplicables y sobrenaturales que están presentes en tensión durante toda la trama. Algunos momentos me dejaron la sensación de ser forzados para encajar, pero el libro es muy entretenido y la historia se decora con ansias desde las primeras páginas. Excelente y muy recomendable.
Es evidente que no es un libro de novela policíaca de los que yo acostumbro a leer pero, me lo recomendó Amazon Prime y ahí fui. Y lo que me alegro porque me ha encantado. Es un libro tierno, bien escrito, que te engancha y, con un final sorprendente.