Un vendedor de camisones está convencido de que uno de sus clientes está siendo influenciado por un desconocido dispuesto a arruinar la literatura para todas las generaciones futuras. Su misión indelegable es eliminarlo, pero primero debe descubrir quién es. Esta tarea encuentra su insólito contrapunto en “las voces en la noche”, que se burlan de los esfuerzos del vendedor pero que le ordenan matar, y la voz de la señora Tokoyama, que le recita haikus. La bella Adela, el herrero Herrero, los inefables armenios y la rubia misteriosa provocan por su parte las más inesperadas situaciones. La identidad del asesino se desplaza una y otra vez a medida que el clima enrarecido de la novela crece. Finalmente, el misterio se devela. Voces en la noche atrapa al lector desde la primera página y confirma a Isidoro Blaisten como uno de nuestros más imaginativos y sólidos narradores.
Isidoro Blastein (o Isidoro Blaistein) fue un escritor argentino.
Hijo de David Blaistein y Dora Gliclij, fue uno de los tantos judíos argentinos que poblaron las zonas rurales del interior. Nacido con el apellido Blaistein, posteriormente lo cambiaría pasándose a llamar Isidoro Blastein.
Miembro de la Academia Argentina de Letras desde 2001 y miembro correspondiente de la Real Academia Española, combinaba el ejercicio de la literatura con su oficio de librero de barrio, tras haber sido publicista y fotógrafo de niños. Colaboró con la revista «El escarabajo de oro» y con diversos medios periodísticos argentinos.
Su obra se caracteriza por el absurdo y un sutil sentido del humor con un excelente uso del habla coloquial.
Recibió dos Premios Konex de Platino en la categoría Cuento, en 1994 y 2004.
Asqueroso, un bodrio total. No soy de calificar tan bajo algunos libros, pero hay algunos que realmente se lo merecen. Diálogos aburridos, con lenguaje obsceno y chabacano. Realmente un WTF! (?). Para nada recomendable, bah..si querés morirte de aburrimiento...
Una elegante y repetitiva vista por la vieja Buenos Aires que se va enturbiando cada vez más
"La literatura perecerá. Sólo rige el patrón oro. Somos esclavos de los acontecimientos. ¿Y quién registra los acontecimientos? El periodismo. Entreveo un futuro no muy lejano donde el periodismo reemplazará a la literatura. De manera que podremos leer: ´En el interior de una habitación, un hombre se convirtió en cucaracha. Siendo aproximadamente las 8:30 am, un masculino de entre 25 y 30 años de edad, llamado Gregorio Samsa, fue descubierto por sus familiares convertido en cucaracha cinco meses antes de su deceso. La familia del occiso no hizo la consiguiente denuncia ni alertó a las fuerzas del orden´".
Primera vez que leo a Isidoro Blaisten y, buscando un poco de qué época es este libro me encuentro con que se publicó en el 2004, el mismo año de su fallecimiento. También fue su primer y única novela, aparentemente. Al ser un escritor de otra época, esperaba quizá un lenguaje más complicado de leer, o un lunfardo que ya no se usa (al estilo Roberto Art). Pero me encontré con una novela ligera, escrito en capítulos muy cortos (párrafos, haciendo que haya más de 200 capítulos), con una prosa atractiva, llena de simbolismos y con algunos paisajes poéticos, pero entendible y que, salvo de vez en cuando, no nos manda tanto al diccionario antiguo.
Con respecto a la trama, un hombre escucha voces que le dicen que hay alguien que quiere destruir la literatura, por lo cual deberá asesinarlo. La novela trata de las andanzas de ese hombre y su valijón (es vendedor de camisones y ropa interior femenina) a través del cotillón de Anselmi, la fábrica del dueño, el local de Boris, de los armenios, de Herrero el herrero y de algunas mujeres. Con chistes de época (hoy en día cancelables, pero fueron escritos cuando no lo eran), diálogos intensos sobre la calidad actual de la literatura, conspiraciones e intentos de asesinato, la novela pinta de cuerpo entero a una Buenos Aires extraña, donde los personajes son llevados al extremo de la rareza, de la locura, donde es normal plazas con estatuas decapitadas, perros que atacan solo hombres que dicen piropos pasados de tono a las mujeres, pensiones solitarias y relaciones humanas que salen de lo común. Todo confluye para que Blaisten pueda sostener la trama en base a la locura de los personajes, habitándolos en un ambiente que se va enturbiado cada vez más hasta que la verdad sale a la luz, con oscuros resultados para todos.
No es una novela sencilla de leer. Se siente muy lejana, a veces no sabía si se trataba de una novela de 1900 o del 2000. Creo que es apropósito, para darle a ese Buenos Aires la característica extraña para confundirnos y no saber si el protagonista es esquizofrénico o realmente está pasando todo lo que él ve. Otro problema que tiene es que se sostiene demasiado en la repetición: sucede algo, el protagonista duerme a la noche y escucha voces, escucha un haikú y una enseñanza llena de simbolismos y vuelve a empezar la rueda. Así avanza el libro. De los simbolismos no voy a hablar mucho porque son tantos que pueden confundir bastante, no sé si mediante los haikús el autor nos revelaba el final; es algo que se me fue escapando a lo largo de la lectura. Y finalmente ocurre que aparecen personajes en una sola escena que, mucho más adelante, retoman, provocando que no recordemos bien de quién se trataba, teniendo que volver, generando bastante confusión.
No es un mal libro para nada. Me gustó y creo que tiene una critica increíble al consumismo y a la producción literaria que fue bastante adelantada a su tiempo. Pero entiendo que a muchos les pueda parecer aburrido o repetitivo. Creo que es mejorable, pero es la última obra de un maestro que merece respeto.
Lo bueno: sin duda la ambientación. Esa Buenos Aires de otra época pero disfrazada con tintes extraños, como si se tratara de una Buenos Aires de una realidad alterna. Como sostiene y va enturbiando más el ambiente es algo admirable. El protagonista, Anselmi, el herrero y otros personajes son muy entretenidos. Algunos chistes realmente te sacan una sonrisa. La crítica social y, sobre todo, al mundo literario actual es muy buena (y, como dije antes, la siento adelantada a su tiempo).
Lo malo: es un libro repetitivo. Toda la parte de los sueños, las voces de noche, los haikús, las enseñanzas. Todo eso se lleva la mitad del libro más o menos. Hace que la obra se estire bastante y pueda aburrir. Por otro lado, hay muchos personajes que aparecen solo una vez y después, al final, se pretende que los recordemos. El final es revelador, pero siento que se queda corto.
No se lo recomendaría a todo el mundo, pero es un libro que me gustó leer. Y me sirvió para conocer el humor satírico de Blaisten, un autor que tenía demasiado pendiente.