Durante los tres meses que Valerie y Miguel viajaron en un bote que ellos mismos remaban a lo largo del río amazonas descubrieron la maravillosa vida de los indígenas que habitan la región amazónica de Colombia, Perú y Brasil. Alejados de la vida a la que estaban acostumbrados tuvieron que aprender a comer lo que la selva les proveía, dormir cubiertos por la palma y curar sus enfermedades solo con elementos de la naturaleza. Tomaron yagé, convivieron con animales salvajes, aprendieron artesanías típicas y se involucraron en una cultura que los maravilló y los salvó, tanto física como espiritualmente. Hacía el corazón del Amazonas es un relato de viaje maravilloso, lleno de aventuras y enseñanzas que hacen reflexionar al lector sobre las diferencias radicales entre las personas "civilizadas" y los indígenas que se han esforzado durante años por conservar sus tradiciones y su cultura.
A mí todas las historias del Amazonas (de la región, no sólo del río) me apasionan. Siento una atracción increíble hacia esta zona del mundo aunque sólo la he visitado una vez y por diez días.
Hacia el corazón del Amazonas es un libro entretenido. Es el diario de la autora contado de corrido, como una historia. La autora, y su pareja, hicieron un increíble viaje de 1 500 km por el Río Putumayo hasta llegar a su desembocadura en el Amazonas brasilero.
Me pareció ok, por eso le di una estrella. La historia de la autora y su acompañante es increíble, pero el libro me pareció un poco soso. Sin embargo, es fácil de leer y recomendable para pasar el tiempo y antojarse de hacer un viaje similar, de dejar la ruidosa ciudad y adentrarse en la naturaleza, conectarse con ella, aprender de ella y recuperar la humildad que la distancia y la tecnología nos han quitado.
Este libro ha fluido durante toda mi lectura con momentos altos y momentos bajos. El prólogo conectó conmigo inmediatamente, ya que soy un amante del Amazonas y los viajes espirituales. Conforme avanzaba el viaje, sentía (o creía sentir) que faltaba algo más, que había un vacío emocional. Y fue al llegar al final cuando me di cuenta que efectivamente ese vacío es la esencia del libro, un viaje de calma, de sencillez y de atención plena.
Para mí, este libro ha sido como una meditación, uno de esos viajes que realizas para descubrir algo de tu ser. Y, sinceramente, ha logrado enseñarme que la vida es simplemente belleza en el presente.