“Soy el menos difícil de los hombres. Todo lo que quiero es amor ilimitado”, escribió una vez Frank O’Hara: lo mismo que estuvo diciendo Fernando Callero en cada uno de sus libros. En Soledad Col los poemas se levantan por el amor como una carpa, y también se doblan, flexibles, hasta tocar el piso: amor por Kevin, por el pá, por otros sin nombre que llegan, hacen ruido y se van. Y amor, también, por el paisaje, por las formas de lo natural –Callero siempre fue un excursionista–, por un lugar. Cuando alguien abra Soledad Col va a aparecer en el punto exacto del planeta al que este libro pertenece: Villa Adelina, ese barrio que se apoya en el río Coronda con sus familias trabajadoras, sus narcos adolescentes y sus chicos que hacen mandados o se tiran al sol. Para todos ellos también hay amor.
Si algo nos enseñó Callero a los poetas de la galaxia del Litoral, es que la poesía es el resultado de un cuerpo expuesto a unas cosas, que no hay buenos poemas sin riesgo, y que tal vez nunca tengamos algo más seguro que ese vértigo. “Querías ser artista, fumaste más/ tomaste más, hiciste lo que quisiste/ sos un moretón/ desatemporizado//Te reuniste con el corte del verso/ hiciste de cada palabra una canción/ y con ella un corazón”. Todavía estamos tratando de aprenderlo.
Nacido en Concordia, Entre Ríos, Argentina, en 1971. Desde 1990 radicado en Santa Fe y desde hace 13 años en Santo Tomé, ciudad que ama.
Publicó el libro de cuentos "El ojo de Víctor", Ediciones bajo la luna, Rosario,1999; "Ramufo di Bihorp", poesía, "Premio Provincial de poesía José Pedroni 2000", Santa Fe, 2001. Por su cuenta: "Aniversario", libro de poesía con CD de canciones del autor (escuchar en http://www.purevolume.com/yasnaia ) "El Amor", "La cotilla de la lengua" y "Romance de Mario y Rosa" y "Poesía castellana", ediciones artesanales a cargo del autor.
Actualmente se desempeña como docente de Lengua y Literatura en la Escuela 331, Almirante Brown, de la ciudad de Santa Fe; colabora en el suplemento "Artes y Letras" del diario El Litoral, de Santa Fe, Rosario/12, de Rosario; trabaja en la edición de una Antología de poetas santafesinos, dirigido por la Lic María A. Hechim y para el Portal de la memoria gringa, dirigido por la Prof. Adriana Crolla, ambos en el marco de los proyectos CREAR de la UNL. Coordina un taller literario para adultos en La casa del maestro, Santa Fe. Escribe reseñas y textos de catálogos de arte contemporáneo para proyectos curatoriales independientes http://www.germinacampos.com.ar y en esta última edición, para el proyecto "Interfaces", auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación y el Fondo Nacional de las Artes. Desde 2013 colabora con una columna en el Periódico Pausa, de Santa Fe
En invierno 2007, Ediciones bajo la luna, de Buenos Aires publicó "El espíritu del joven Borja", novela marina escrita en Ibiza entre 2001 y 2003. En 2013,"Diarios de viaje" (Bolivia-Perú-Ecuador)", serie Diásporas de Erizo Editora, Rosario, y "Al rayo del sol" que reúne su obra poética entre 1999 y 2013, por Iván Rosado, Rosario.En 2015, "Soledad Col", poesía, por Iván Rosado, Rosario. En 2016, "Monotremata", novela, por La Gota, Santa Fe.
Ha tocado sus canciones con distintas formaciones musicales (Huevo, Imán, Salvador Bachiller). Recitales de poesía: 28 de octubre de 2005, Subsecretaría de Cultura de Santa Fe, en el marco de un Homenaje al poeta Aldo Oliva, Encuentro de escritores Primaliter, Rafaela 2005, Poemas sobre Armonías, Feria del libro Santo Tomé 2006. Recital de poesía Proyectos Crear 2005, Foro UNL.
Hace años que busco un libro de Fernando Callero y al hacer tiempo por Santa Fe antes de volver a mi pago atlántico encontré un ejemplar. Callero era un genio. Este libro lo certifica. Su poesía es espectacular, llena de imágenes bien logradas. Te hace reflexionar. Te deja pensando. A cada verso te dan ganas de saborear el próximo un poco más. Si pueden, busquen y pregunten por los libros de Callero en sus librerías locales. Y si no están, pídanle al librero que les consiga algo, no se van a decepcionar. Los dejo con unos versos del poema ¡Cuidado!: "De hecho estamos esperando a un monstruo grande que nos venga a salvar es un Gorila Manila que no te quiere atrapar pero te va a asustar
El monstruo de la oscuridad tiene mucho más que ver con vos que tu papá El monstruo de la oscuridad sos vos
Por qué tu hermana cumplió años y ni siquiera os saludais al veros para del baño a la habitación? el colmo del resentimiento..."
Poesía neobarrosa litoraleña de flavour pop. Pendula entre la elusión y la saturación del sentido. Por eso la lectura es incómoda o desconcertante en algunos versos. La semántica recibe tremendas palizas mientras las palabras resuenan saturadas como un valvular Marshall con el gain al máximo. Hay también algo narrativo que se deja ver entre parpadeos encandilados como en los cortos de Mekas. El conjunto es eficiente, contundente. No es bonito, pero lo logra, el lenguaje admite su culpabilidad. Mientras tanto, algunos destellos de belleza se fugan con sigilo. “Qué raro, viniste y te fuiste rápido” (página 34), “Sentirse gustado / llamarse gustavo / Yo tengo una bomba / que se rompió” (p. 24-25), “pero qué mayor mentira / que la alegría” (p. 27).