Teatro de la Ciudad supone la unión de Alfredo Sanzol, Andrés Lima y Miguel del Arco en un nuevo proyecto concebido como una apuesta por la investigación, reflexión, creación, producción y exhibición del teatro contemporáneo. La puesta en marcha de Teatro de la Ciudad se inició con la convocatoria del taller "Mito y Razón", dedicado a "Antígona", "Medea" y "Edipo Rey", al que han seguido otros siete talleres de investigación. Y culmina ahora, en esta primera temporada, con el estreno en el Teatro de La Abadía de tres espectáculos y una experiencia teatral, todo alrededor de la tragedia clásica, el género que está en el centro de la formación de la ciudad y de la democracia.
No soy ningún entendido de teatro. De lo poco que he leído sé lo suficiente como para hablar de ello, y no es, en lo absoluto, mi género predilecto. Si que es verdad que creo que estas obras cobran verdadero potencial cuando son representadas, pero eso es un tema aparte. Hablemos de este libro y de sus tres pilares fundamentales (cabe recalcar que no compararé estas adaptaciones con sus respectivas obras de origen, pues no las he leído):
I. ANTÍGONA (Miguel Del Arco) "Antígona" es, ante todo, brillante. Representa todo lo bueno del teatro en general: una escenificación inolvidable, diálogos memorables, personajes increíbles,... Pero, a mi parecer, le faltó algo. A pesar de que Miguel Del Arco trata con carismática sutileza los temas del clásico de Sófocles, hay ciertos aspectos (en especial ciertos cambios de géneros en los personajes o escenas demasiado esotéricas para mi gusto) que lastran y disminuyen el impacto de la obra. Por lo demás, recalco: un ejercicio de genialidad puro. 4.5/5
II. MEDEA (Andrés Lima) Hablamos de la que ha sido, con diferencia, la mejor obra de entre las tres. Lima entiende a la perfección la locura de Medea y cómo esta misma la lleva a elucubrar los planes más abominables. Mi clase se quejó de que el vocabulario empleado era quizá demasiado complejo y barroco, pero a mi me pareció perfecto. No solo porque introduce cierto halo poético a los diálogos, sino porque ilustra mucho mejor el ambiente asfixiante que rodea a nuestra protagonista. Y el final... bueno, esa es una experiencia que cada uno debe vivir, porque es única. 5/5
III. EDIPO REY (Alfredo Sanzol) Casi a la altura de la anterior, Edipo conquista el segundo puesto de esta reseña. Es, de nuevo, genial. Aquí dejamos de lado el conflicto entre la moral y la ley humana, tema expuesto en Antígona; aquí se abandona además la locura ciega y brutal presentada en Medea, pues nos encontramos ante un verdadero trhiller policíaco. Edipo no es consciente de su pasado, y cuando decide salir de su ignorancia, queda condenado al dolor y la decadencia más profunda. Sencillamente, descomunal. 5/5
Peco, al coger este volumen, de haber visto y sentido la espectacular Antígona de Miguel del Arco. Mantengo que es Creonte en torno a quien gira esta adaptación que a mi parecer roza la "vitalidad dramática" de un texto brillantemente adaptado. Me hubiera fascinado vivir también a Edipo que, por las pocas notas del director, debió de ser un montaje muy inteligente, eficaz y eficiente. Tanto la propuesta como la pluma me han ganado. Ahora bien, Medea me cuesta... La siento escrita desde un lugar que no le es suyo. De las tres, sin duda, es la que menos entusiasmo despierta en mí.