¿Hemos construido un país de solucionólogos y comentócratas? ¿Por qué la violencia y la humillación parecen inherentes a nuestra historia? Pensar México es una verdadera radiografía cultural de nuestro país.
En Pensar Medio Oriente, Maruan Soto Antaki plantea preguntas esenciales para entender el mundo árabe(¿arabe es sinónimo de islámico? ¿Es indisociable el Islam del terrorismo? ¿Qué tan profundas son las raíces de los conflictos?)
Ahora, centra su atención en un ámbito más México. Para entender Medio Oriente, debíamos dirigir nuestra mirada al lenguaje, pues ahí está el corazón de la cultura árabe. En el caso de México, hay que hacer lo mismo.
La formacomo hablamos y como callamos los mexicanos dice mucho de quiénes somos. Soto Antaki cuestiona la difundida idea de que, en México, el significado de las palabras varía dependiendo del contexto (según esto, podríamos insultar con afecto o sin tener la intención de agredir). Esto no es así: el problema es que, al relativizar el lenguaje al grado en el que lo hemos hecho, hemos vaciado a las palabras de significado. Ley, corrupción, son palabras que pueden querer decir todo y nada.
Esta erosión de significado revela un problema realmente grave, dado que el lenguaje es el principal elemento civilizatorio y que las élites culturales de nuestro país parecen haber renunciado a construir discursos públicos, ya sólo se hablan a sí mismas.
Un poco enredado, pero siempre es bueno contar con una mirada exterior
La intención de libro es buena, el planteamiento interesante, aunque después se enreda un poco, y después resultan inconexos los capítulos del libro. Entiendo que el tema país es muy grande, y es difícil abarcarlo en un grupo de artículos de revista. Como piezas individuales son buenas, pero como libro, me da la impresión de estar frente a un espejo roto que alguien ha vuelto a pegar.
Conocer nuestra realidad es el primer paso para concientizarnos, tomar decisiones y asumir compromisos. Estos ensayos, de análisis socioeconómico, político y cultural de México, son aportaciones de gran valor, si te atreves a leer filosofía, con un estilo circular de pensamiento. __________ Knowing our reality is the first step to become aware, decisions and commitments. These essays, of socioeconomic, political and cultural analysis of Mexico, are contributions of great value, if you dare to read philosophy, with a circular style of thought.
Completamente decepcionante. Y probablemente una prueba más de que las expectativas son la madre de las decepciones. Maruan Soto aborda un tema difícil: México, pero lo hace desde una posición intelectual insoportable, confusa, críptica y tremendamente arrogante. ¿Es un ensayo? ¿Un análisis? ¿Un reportaje? ¿Un texto filosófico? Nunca supe. De entrada, para él no hay nada bueno -y lo advierte-, ni siquiera en la parte en la que anuncia que hablará de las virtudes del país, las cuales brillan por su ausencia en sus textos. Y por si fuera poco, todo el texto resulta confuso: Soto simplemente unió diferentes artículos, ensayos y publicaciones acerca de México, y trató de darles un orden, que no siempre resulta. Y todo usando un lenguaje filosófico, rebuscado, completamente barroco en la sintaxis. ¿De verdad así habla? Carlos Fuentes también se caracterizaba por tener un dominio del Español impresionante, y por usar un lenguaje vasto y riquísimo, pero Fuentes era un gran escritor. Yo no he podido enterarme si Maruan Soto es filósofo, politólogo, historiador, sociólogo, antropólogo o simplemente un nerd que insiste en demostrar lo profundo y complicado que debe ser un así llamado intelectual. En este caso, no dolió México: dolió pensar.
No sabía cómo explicar cómo me sentí al leer este libro y vi las otras reviews aquí en goodreads y lo resumen bien: enredado. Estaba super emocionada cuando lo compré y la primera mitad del libro me pareció buena, pero después de eso solo me resultó difícil mantener el interés y lo sentí sin profundidad aunque queriendo ser súper filosófico. También, que fuera más una recopilación de artículos en vez de un libro no me encantó.
Este es un libro , no son ensayos sobre mexico, mucho menos diagnósticos y propuestas para solucionar sus problemas, lo llamaría es un libro filosofico sobre mexico, sobre cómo nos miramos, el recuento de nuestros desencantos, sobre nuestras virtudes y pendientes tomando como referencia los grandes valores y los principales temas políticos
Es una reflexión sobre cómo vive mexico sus problemas, las respuestas que nos hemos dado y el autor plantea un cuestionamiento interesante sino es que hemos caído en lugares comunes y no estamos haciendo las preguntas correctas sobre nosotros.
A la luz de los resultados de las recientes elecciones conviene repasar el capítulo sobre religión y política, algo de eso ocurrió para explicarse el triunfo de AMLO
Otra importante reflexión es que nuestra cultura no es trágica y no la vivimos sino que la evadimos y sacamos lo chusco a nuestra desgracias, pero quizá por eso la seguimos padeciendo, sobre todo la violencia, por eso el autor ejemplifica que los cientos de miles de muertos no hayan alcanzado la categoría de tragedia. Concluye que ante ese hecho nuestra soberbia se convirtió es tolerancia . La importancia de los pueblos que viven la tragedia es que provoca un consenso que define límites y líneas rojas por ningún motivo se puede traspasar
O la impunidad que es otro de nuestro flagelos se debe en buena parte por la relativización de los valores y de los criterios para juzgar el bien y el mal, la ausencia de legalidad, la falta de escrúpulos y las disfunción estatal.
Al respecto, me llamo mucho la atención cuando discutía con los pejezombies y sacaban a cuento los años de corrumpcion del prian , negaban la corrumpcion de AMLO y morena. O sea, no estaban en contra de la corrumpcion sino la de la Casa Blanca y no les parecía grave no recibir una explicación coherente de los recursos con los que AMLO vivió 15 años que no tuvo trabajo y no ha habido ninguna condena o desencanto sobre el robo del fideicomiso de los damnificados por el terremoto, está doble moral se me hizo espantosa.
Volviendo al libro, muchos de nuestros males se haya en la parte ética porque según explica el autor por razones históricas mexico no se hizo un país de valores ciudadanos , sino de valores institucionales que exigían la pasión ciudadana y hemos pagado muy caro nuestra falta de respeto a las leyes.
Hace una pregunta interesante, es un país donde nadie le cree a nadie qué verdad es cierta? Y otra el desencanto hacia nuestra clase política es el desencanto hacia nosotros mismos y que para enfrentarlos nuestros problemas hay que construir una ciudadanía y asumir todos los principios democráticos
A toro pasado que útil hubiera sido en las pasadas elecciones, saber discutir tema al que dedica uno de los últimos capítulos del libro, extraigo algunas recomendaciones, el pendenciero no sabe discutir, se exalta y enfurece, personaliza sus ataques, descansa en la grosería y en la ofensa, su personalidad es malsana. Por todo ello el prudente sabe identificar qué discusiones son las importantes por discutir.
Un buen libro pero deja un sabor de que algo le falto, no obstante eso lo recomiendo como una lectura que nos ayudará a entender quienes somos y que debemos hacer para ser un mejor pueblo
Yo le pondría "Repensar México". Tiene muchísimas reflexiones valiosas a propósito de los tiempos que vivimos, aunque al igual que a su mamá, me cuesta trabajo la lectura de su redacción, tan adornada, pero - en su defensa - también tan precisa.
"Quien puede modificar algo de lo disfuncional en los asuntos públicos no es quien los padece, sino quien influye en ellos: los miembros de las élites...
Élites no son exclusivamente los grupos de mayor acumulación de riqueza. En México somos élite los que tuvimos un nivel de estudio mayor al promedio, los que, pese a cierta precariedad, no viven las vicisitudes de un inimaginable porcentaje de la población que no tiene para comer de manera decente o, aunque en mucho menor número, el sector que conoce el peor de los temores de los hombres: el hambre. También, obviamente, los que aún con complicaciones tienen acceso a sistemas que nos permiten informarnos y expresar nuestro descontento..."
"México carga con un malentendido que lo estanca y sirve de pretexto para liberar responsabilidades: el exacerbado relativismo del mexicano... ... Hemos dejado que el Estado se reduzca al gobierno, hemos obviado la importancia de la sociedad como institución dentro de ese Estado."
"En el debate mexicano sólo vale la opinión de quienes coinciden con nosotros, cuyas ideas empatan con las nuestras. Ésta es la postura de muchos actores, medios, periodistas, grupos y gobernantes. Es lo más parecido al Vaticano y lo más distante de la democracia."
"El diálogo es invaluable, siempre; sin él no sólo aparece la violencia, desaparecen las ideas. Cuando el diálogo se esfuma, evidenciamos nuestra falta absoluta de vocación democrática."
"El desencanto por la clase política es el desencanto hacia nosotros mismos. La política de verdad cae en dos entes: ciudadanos comunes y ciudadanos encargados del ejercicio político" — estoy leyendo Pensar México.
El libro hace unas afirmaciones de valor, opiniones que tienen sentido y propone ideas inteligentes para reflexionar. Hay divagaciones, pero no me parecen problemáticos, más bien es cuestión de gusto personal decir si fueron necesarios o no la analogías. Lo menciono porque veo varios comentarios sobre este detalle.
Frases que más me agradaron: No todo el mundo logra saber lo necesario, y si lo hace, no todo el mundo puede tener las posibilidades para darle buen rumbo a ese conocimiento. Dependerá de las condiciones de cada quien, de tener el tiempo para leer, para reflexionar, para salir a la calle, para proponer. Ninguna tarea se podrá realizar con la disciplina requerida si la alacena está vacía, mucho menos si lo está el estómago. 27
Las virtudes, por más grandes que sean, no conforman identidades, como sí lo hacen los defectos. En México, las virtudes se convierten en adornos que minimizan el hecho trágico. 37
La reflexión pública se ha hecho diatriba y el consenso, un espacio para la ausencia de ideas. 199
El gran pendiente mexicano es hacer pedagogía de la memoria. En lo político, en lo social, en los derechos humanos y en la justicia. Hay que emprender la revisión del pasado, no para hacer hacer historia sino para recuperarnos. 213
Creo que la visión que comparte el autor es interesante, si bien una buena parte del libro son complicaciones de publicaciones del mismo autor, es interesante ver la vigencia de esas publicaciones, considero que es complicado en ciertos pasajes entender lo que el autor quiere decir, pero hay otros que son muy claros. La lectura de este libro debe hacerse con calma, despacio, entendiendo lo que le autor quiere decir y, cómo dice él, haciendo más preguntas que buscando respuestas
El libro resulta muy enredado y siento que el análisis es sumamente superficial. Busca hacer comparaciones en donde no las hay, se pierde un poco en sus argumentos. En fin, le doy dos estrellas porque encontré un par de buenas reflexiones sobre el concepto de ciudadanía.
Una crítica a la política mexicana, el autor se enreda un poco y divaga sobre el punto al que quiere llegar. Me parece un muy buen tema, sin embargo pienso que no fue un buen planteamiento. Muchas veces el querer abarcar mucho resulta peor.
La historia que nos quiere contar Maruan Soto es de calidad y bastante importante; sin embargo, la forma en la que aborda distintas aristas de un mismo problema, a mi parecer vuelve el texto un tanto enrevesado a tal punto que llega a ser tedioso. No quiero descalificar para nada el objetivo final del texto, porque me parece de suma importancia conocerlo, pero creo que la experiencia de hacerlo pudo haber sido mejor.