«Si mamá repetía que todo perro quiere ser persona, por algo sería, y no sólo porque yo pretendiera dejar de ser perro.»
Lucas es un perro difícil de olvidar. Tiene un sueño: convertirse en niño. Pero en la peculiar familia con la que vive hay a la vez un niño que quiere ser perro.
Original, sorprendente y repleta de humor, Me llamo Lucas y no soy perro nos regala una curiosa historia a través de la ingenua y certera mirada de un perro.
Sin conseguir explicárselo, naturalmente, la vida de perro de Lucas le permite experimentar el amor y el desamor, la compañía y la soledad, el buen trato y el malo, el confort y la pobreza. Y no sólo en su vida, llena de contrastes, sino en la de los hombres y mujeres que le rodean como silencioso observador de sus comportamientos en una historia llena de peripecias.
Tengo un perro que este año cumple 16 años, en este punto son más los años que tengo con él que los que tenía antes de que llegara. Y a pesar de que su energía, cadera y ladrido no son lo que era antes una parte de mi siempre lo verá como ese cachorrito torpe a quien debo proteger e intentar que tenga la mejor vida posible. Leer este libro me hizo reír en la primera parte y aunque no vi a mi perro reflejado en él si que me dio sentimiento lo que pasa en la segunda parte del mismo. Esta historia la narra Lucas, un perro que quiere ser niño. Él se da cuenta de todo lo que pasa en la casa y su vida se complica cuando es abandonado y debe buscar su camino a casa. Digo que no sentí ahí a mi perro porque creo que él es muy feliz siendo perro y el más consentido de la casa, además de que algo que lo caracteriza es que siempre fue más lindo que inteligente. Ojalá todos pudieran conocer el bonito sentimiento que es el que una creatura te ame y confíe en ti, porque a pesar de que requieran cuidados, levantarte temprano o sacar tiempo para sus paseos siempre es bueno tenerlos cerca para que te recuerden disfrutar de los pequeños momentos. A pesar de todo lo anterior, si debo decir que hubiera preferido un final distinto, de cierta forma lo sentí inconcluso y con muchas cosas en el aire en las que se pudieron haber profundizado más.
Encantadora, emotiva y original, la novela de Fernando Delgado me ha gustado.
La forma de escribir de Delgado en este libro no es impresionante y adolece de un cierto infantilismo, a veces muy irritante. La excusa del autor es que el narrador es un perro, pero lo cierto es que la novela está plagada de términos y expresiones ñoñas que ni siquiera los adultos utilizan con los niños.
La historia me ha gustado, aunque podía haberse desarrollado mucho mejor. Podía haber ahondado en temas cruciales como el maltrato animal, el abandono o el trato que reciben los perros en las protectoras. De todas formas creo que deja muy claro una idea errónea, que hoy en día, mucha gente mantiene en su cabeza: los perros son un problema.
Tampoco me ha gustado demasiado la historia humana de fondo. Es un caso excepcional, aunque increíblemente tópico. Acorde con el aburrido e incomprensible final.
En suma, esta novela es un quiero y no puedo. Un intento de hacer una historia original y emotiva, narrada por un protagonista peludo, que parece tener una inteligencia sobrehumana. Quizás si se hubiera hecho de otra forma hubiera convencido, pero así no.
No se que esperaba, sino disfrutar de un relato de un perro que no quiere ser perro tal vez porque echo de menos a los míos, que hace años ya cruzaron el arcoiris.
La historia de Lucas se parece a otras muchas historias de otros perros y ojalá poder decir que eso es ficción, pero no.
Me quedo con la idea de que mi perros nunca tuvieron que lidiar con un Pico celoso y que si no se consideraron perros yo tampoco lo hacía. Ellos eran mis hermanos, mi roca en este mundo lleno de cosas malas y mi colchón para descansar de la vida humana. Los sigo echando de menos, eso nunca va a cambiar.
Una novela muy fácil de leer pues son los pensamientos de un perro. Cuenta la historia de Lucas un perro que vive en una familia y el vive feliz soñando con querer ser niño, pero para lo que el es su padre, lo abandonara en una gasolinera y comenzarán sus aventuras. Es corta y se lee rápido, pero trata sobre el abandono de animales. Ojalá ayude a concienciar: NO al abandono ni al maltrato.
Es un libro muy bueno pero muy triste. Explica los sentimientos de un perro al sentirse abandonado de un modo realista y cruel para el animal. Los humanos somos crueles y pensamos que los animales no sienten.
Lo elegí porque ya había leído un libro donde el personaje es un perro y no fue lo mismo. Si bien es un libro corto y entretenido, no conecte con el mismo así que solo pasará desapercibido como un libro más que leí.
Al principio es un poco repetitivo. Sin embargo, relata muy bien cómo se debe sentir un perro, y cuenta lo podrida que está la sociedad abandonando perros por cualquier motivo.
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BUENO🙂 • No soy muy dada a leer novelas protagonizadas por animales o en las que los mismos tengan un importante papel, no suelen gustarme nada. Pero este libro sobre el que hoy escribo ha sido distinto y al menos me ha parecido entretenido; eso sí, siguen sin gustarme los perros. • "Me llamo Lucas y no soy perro" es una novela corta protagonizada por un perro, perdón, por Lucas, porque él no se considera perro. A través de los ojos del peculiar Lucas descubriremos su propia historia y la de la familia con la que vive, de la que poco a poco nos vamos enterando de todos los problemas que la rodean. La forman Lucía y Eliseo, un matrimonio con dos hijos pequeños (Duli, que quiere ser un perro, y Luci), a quienes Lucas considera sus padres y sus hermanos. Dorotea y Veremundo son los abuelos paternos, y Dolores, la abuela materna. Y no puedo olvidar mencionar a Altagracia, la sirvienta dominicana que trabaja en la casa y que tendrá un papel importante en la vida diaria de esta familia. • Entre todos ellos tejen una historia de mentiras, miserias y desidia de las que tanto abundan en la vida diaria. Lucas y su familia pasarán momentos buenos y malos a lo largo de este relato. Recomiendo el libro sobre todo a amantes de los animales en general y de los perros en particular. A mí, que no me gustan nada, simplemente me ha parecido una novela amena. • Por cierto, con este libro me estreno con el escritor canario Fernando Delgado.
Un libro especial para todos los amantes de los perros, es corto y ameno, la verdad que lo debería leer todo el mundo ya que hay mucha gente que todavía los abandonan. No sé si será porque tengo un perrito pero a mi me ha gustado bastante, aunque a veces usa muchas reiteraciones y se hace algo repetitivo.
Agridulce, esa es la sensación que tengo al acabar esta novela corta. Recomendable para todo amante de los perros pero que esté dispuesto o preparado para todo.