"Trozos riquísimos de la historia están, a veces, escondidos bajo un velo de vértigos constantes y de mutaciones permanentes. Necesitan de un instante mágico, del protagonismo de una persona y de la tenacidad de un buscador de tesoros ocultos para salir a la luz. La historia de los vicepresidentes argentinos formaba parte (ahora lo sabemos) de esas porciones de la historia sumergidas siempre por hechos más espectaculares, pero tal vez no menos decisivo, de la vida institucional del país. (...) Desde la irrupción de Julio Cobos (en efecto, distanciado del matrimonio Kirchner), la vicepresidencia ha cobrado otro vuelo en la Argentina. Nelson Castro recogió ese guante dispuesto a contarnos, con la precisión y el rigor de un historiador, quienes fueron los vicepresidentes argentinos, cómo llegaron y cómo se fueron. Honestidady corrupción, fidelidad y deslealtad, principios y pragmatismos, llenan las páginas de esta obra. El resultado de ese trabajo es un libro escrito con agilidad periodística, con un enorme poder de síntesis y con una dosis apropiada de tensión en el relato". Joaquín Morales Solá.
La figura del vicepresidente parece haber estado destinada, a lo largo de la historia argentina, a un lugar relegado. La ruptura y el repentino protagonismo que, por motivos de los más diversos, cobraron algunos vicepresidentes en determinados momentos de la historia política del país, revela una trama insospechada. La sorprendente historia de los vicepresidentes argentinos rescata las particularidades de cada una de esas historias: son las de Carlos Pellegrini, Elpidio González, Victorino de la Plaza, Pelagio Luna, Alberto Teisaire, María Estela Martínez de Perón, Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, entre muchas otras. Nelson Castro contribuye a la reflexión colectiva con esta exhaustiva investigación histórica y comparte, además, con el lector las entrevistas que hizo con el actual vicepresidente Julio Cobos, Víctor Martínez, vicepresidente de Raúl Alfonsín, Carlos "Chacho" Alvarez. Ellos cuentan, en primera persona, los episodios que los tuvieron en el ojo de la tormenta, y aportan datos desconocidos de las internas del poder.
Un libro de esos que se editan de manera oportunista (el año anterior, el vicepresidente argentino había desempatado una votación en el Senado), con destino de mesa de saldos. El rigor histórico se pierde ante su muy acotada bibliografía, mientras que las largas citaciones textuales hacen su lectura un tanto tediosa. Recién en los últimos capítulos, los que refieren a ex vicepresidentes aún entonces con vida, el autor decide cambiar el registro y exponer jugosas y fluidas entrevistas a los protagonistas, demostrando que como historiador es un muy buen periodista. Desde lo personal, lo empecé a leer porque tengo un antepasado que fue vicepresidente, pero su capítulo no me ofreció mucha más información de la que ya tenía. Puede servir como obra de consulta sobre algún dato puntual.