Pete Breakfast, un muchacho de once años, se siente el más feliz del mundo cuando "el fabricante de lluvia" lo acepta como compañero y ayudante. La fama de "el fabricante de lluvia" se extiende por toda Norteamérica. ¿Charlatán, curandero, mago? Es amigo de indios y de blancos. ¿O... tal vez... sólo sea amigo de sí mismo? Nadie podía desentrañar qué se ocultaba tras su aureola de misterio. Ni siquiera Pete.
William Camus es un escritor canadiense. Nació en Yukón, Canadá en 1923. Autor de ascendencia india, su padre era iroqués y su madre francesa, se ha especializado en novelas juveniles sobre el oeste americano. Muchas de ellas están protagonizadas por Pete Breakfast, un chico que recorre los principales escenarios del Oeste de Estados Unidos y Canadá durante el siglo XIX. Varias de sus novelas incluyen referencias a la vida de los indios americanos.
Me recuerda a una versión mas seria de Don Quijote y Sancho. Con un poco del Alquimista de Paulo Coelho. Escrito de manera descriptiva, el Fabricante de lluvia presenta un viaje muy aventurero!
Realmente lo leí solo porque mi hermano estaba emocionado porque estaba leyendo uno de sus libros favoritos, pero a mí me costó demasiado leerlo. El Fabricante de Lluvia me pareció un personaje sumamente molesto, de ese tipo de personas que te hacen sentir impotente y enojado por lo poco honrados que son y lo poco que puedes hacer al respecto. Un libro que yo no recomendaría a nadie, no entiendo por qué lo dan a leer en las primarias.
Bajo la posibilidad si era de fantasía o no, tomé este libro y comencé la lectura. Viajé con ambos personajes y soñé lo que ellos soñaban, a través de un viaje que el propio Peter Breakfast no esperaba encontrar. Y el asombro que quedó al final no se ha ido.
El fabricante de lluvia es un hijo de remil puta aprovechado del orto que vive de cagar a la gente, hacerse el pelotudo e irse con la guita robada a otro lado a volver a cagar gente. Pete Breakfast es un sumiso de mierda que supuestamente tiene calle pero no sabe delucidar jamás que el fabricante de lluvia está cagando a toda esta pobre gente.
Creo que este es el primer libro que leí en mi vida. A los once. En ese entonces me gustó mucho, no recordaba mucho de la historia, tenía sí claro que había un personaje misterioso. Entiendo que me haya gustado tanto a esa edad y me recordó un año bien bonito de mi vida
Uno de los hallazgos de la feria del Libro local fue este. Libro de pocas páginas, corto, con capítulos largos pero que no lo parecían, nos presenta las aventuras de Pete Breakfast, huérfano de un padre que se dedicaba a predicar la palabra de Dios de una forma un tanto peculiar (y hasta la muerte de su progenitor, Pete no sabe cuánto).
Con apenas once años, Pete se ve en el dilema de ganarse la vida en el Estados Unidos del siglo XIX. Partiendo de San Luis, la primera localidad mencionada, irá por diversos sitios, buscándose la vida y conociendo a diversos personajes, siendo estafado casi siempre por sus patrones, siendo el más peculiar, sin duda, El Fabricante de Lluvia.
Este peculiar personaje aparece a bordo de un barco, y apenas ve a Pete, lo designa su guía local. En ese primer día, Pete comienza a vislumbrar el talento y la forma de vida de este personaje, misterioso, mestizo, habilidoso, conocedor de hechos, ciencias y palabras útiles. No todo es bueno para Pete: siendo hijo de un estafador, tiene sus reparos ante algunos de los métodos de El Fabricante de Lluvia, aunque no siempre sus temores son fundados.
El protagonista no es Pete, quien se limita a ser poco más que un observador y ayudante, narrando todo lo que percibe de su nuevo patrón. A través de las páginas, con una prosa sin adornos, en un Estados Unidos que aún lidia con problemas de colonización, batallas entre habitantes originarios y los conquistadores/colonos, podemos ver pinceladas de esa época, donde chocan culturas, lenguajes y personas de todo tipo y color, en un país que apenas estaba tomando forma.
El libro se lee rápido, posee personajes e historias interesantes, y puede ser disfrutada por personas de nueve a noventa y nueve años, como decía una serie de libros viejos. Sencillo, con un protagonista lleno de trucos interesantes y conocimientos útiles, con un sentido de la teatralidad increíble y una astucia digna de un genio de los cuentos árabes, se recomiendo no leerlo si se tiene poco tiempo. Causará graves conflictos entre el seguir leyendo o cumplir con esas obligaciones que tienes pendientes.
Lo leí cuando tenía unos 11 años, y fue un descubrimiento en una Feria del Libro de mi escuela. Para esa edad, El Barco de Vapor había sido mi fiel compañero durante años, y recuerdo que compré este libro para no dejarlo pasar, para tener la colección completa. Pasaron meses y seguía puesto en mi librero, sin ser abierto. En uno de los breaks que me di de leer Harry Potter, se me ocurrió que necesitaba algo nuevo, y fue así como empecé a leer El fabricante de lluvia. Es una historia bastante entretenida y todavía recuerdo que creí que era interesante el periodo de tiempo en el que se desarrolla, pues nunca había leído algo parecido.
Entretenida historia con mucho humor y situaciones ocurrentes. De la forma en que está escrito no lo quieres dejar de leer nunca, todo fluye muy naturalmente.