What do you think?
Rate this book


42 pages, Perfect Paperback
First published January 1, 2008
Sólo lo que se pierde del todo provoca la pasión de darle infinitas denominaciones, esa manía de evocar el nombre del objeto desaparecido hasta que este se presenta. La pérdida como premisa de la literatura.En la segunda parte del libro, el autor, crónicamente herido de espanto, reflexiona con notoria lucidez sobre los peligros de lo fragmentario, y al hablar de la “patria difícil” (pero, ¿qué patria no lo es?), no puedo evitar recordar la mía:
Ser alemán significaría, por consiguiente, estar dividido. Significaría también sufrir de falta de unidad, razón por la cual nos ocupamos incesantemente de nosotros mismos. Para mofa de nuestros vecinos, que practican otras malas costumbres menos peligrosas.Está visto que en todas partes cuecen habas…
Ablandaos de una vez, duros teutones, y dad a los cabezas rapadas una respuesta que no lleve la marca del miedo, sino que sea valiente por humana.Recoge este opúsculo, pues, la vibrante voz del profeta que clama en el desierto, cuya prosa de afilada hoja nos recuerda lo que ya sabemos: que todo lo que nos irrita de otros nos lleva al conocimiento de nosotros mismos…