Vertebrada en torno a la Ruta de la Seda, fugazmente conquistada por persas y mongoles, dominada por la Rusia zarista como barrera ante el expansionismo británico y caprichosamente fragmentada en repúblicas por Stalin, Asia Central, «el corazón de la mayor masa de tierra del planeta», sigue siendo, para Occidente, una región desconocida. VIAJE AL SILENCIO nos permite sumergirnos en la compleja realidad de Turkmenistán, Uzbekistán, Kirguistán y Kazajstán, nueva constelación de países donde el espíritu irredento de las tribus nómadas convive con el nacionalismo megalómano, el emergente radicalismo islámico y el resentimiento nostálgico de la población rusa, atrapada en unas fronteras que no reconoce. FRANCISCO LÓPEZ-SEIVANE conjuga la experiencia personal con la historia y la actualidad política en un recorrido por este territorio donde antiguas madrazas y mezquitas como las de Samarcanda y Bujará sobreviven entre impersonales avenidas y edificios soviéticos, y donde los vastos desiertos del Karakum y el Kizilkum convergen hacia oriente en el fértil valle de Fergana, al abrigo de las míticas «montañas celestiales» del Tian Shan, parajes todos ellos en los que el autor halla la mágica e inolvidable experiencia del silencio.
Interesante y entretenido para conocer algo más de estas tierras lejanas del Asia Central, y poco frecuentadas por turistas occidentales. Seguro que tras leerlo, te apetece su descubrimiento.
No llegué a leer hasta el final este libro por el tono prepotente del autor. Para empezar había leído libros mucho mejores sobre Asia Central, y este ni aporta nada nuevo ni atrae el estilo, y no visita toda Asia Central, sus 5 países, sino solo 3 países. El autor de viajero no tiene nada, pues es un turista típico que contrata taxis con conductor y traductor pues no habla ni las lenguas locales ni el ruso, ni tampoco sabe desenvolverse con las gentes locales, pide ayuda a las embajadas españolas donde se declara un gran viajero, y escribe generalidades que no aportan nada nuevo. Me desengañé enseguida del libro pero seguí leyendo un poco más para justificar el gasto de haberlo comprado. Me arrepiento de la compra.