Este librotrata de enfatizar el lado humano y singular que el cerebro, ese órgano prodigioso, ha inspirado a lo largo de la historia. El profesor García-Albea, veterano divulgador de la neurología, nos regala un ameno ensayo sobre los enigmas y misterios, los desafíos y límites de una «majestad» única y compleja, en nada comparable con otras zonas del cuerpo. El cerebro fue una víscera mágica desde los tiempos más remotos. Los peores diablos o las deidades más beneficiosas habitaron el interior de nuestra cabeza. El progreso en el conocimiento de su funcionamiento ha sido uno de los grandes capítulos de la historia de la ciencia, solo comparable al conocimiento del universo. Pero tampoco ha sido una empresa fácil, ni siquiera conclusa, sino una historia quebrada llena de dogmas, retrocesos y esforzados avances siempre cuestionados. Este libro narra los avatares de esta historia, así como la personalidad de los que dedicaron la vida a su Ramón y Cajal y su escuela, Penfield, Lafora… Y también las enseñanzas que algunos «enfermos» proporcionaron, como por ejemplo Santa Teresa de Jesús y su epilepsia extática, el cerebro de Lenin, los azogados de Almadén o el hambre durante nuestra Guerra Civil.
El libro en realidad es "Percepción y computación", una recopilación de artículos de varios autores a cargo de García-Albea.
Como introducción al proceloso mundo de la psicología (y filosofía) de la percepción este libro vale la pena. Bien es cierto que apuesta por una tradición de investigación, la teoría computacional de la mente, hoy más cuestionada que nunca. Eso por no mencionar que para un lego absoluto en la materia como yo hay cosas difíciles de entender, aunque no tanto como para no poder seguir el hilo, eso sí. En todo caso, es un libro con un contenido de calidad muy útil para quien tenga interés en la materia.
Una buena introducción histórica a cómo la medicina se ha enfrentado a uno de los órganos humanos más importante y a la vez más desconocidos. Además cubre bastante la historia española con los referentes nacionales que han hecho una labor magnífica, tales como Ramón y Cajal.
No creo que sea un ensayo para un público general. No lo he encontrado demasiado entretenido y se hace difícil avanzar porque los capítulos no tienen demasiado relación entre sí.