«No me cuentes tu vida», una frase con que los jóvenes han callado a sus padres cuando éstos trataban de aportarles su experiencia.
Ramón, un joven de veintitrés años, se enamora de Mariana, la joven rumana que trabaja para su familia. Tras descubrir la sorprendente relación, Juan, el padre de Ramón, decide escribir su historia para encontrar en el pasado un punto de unión con el presente.
García Montero nos ofrece la historia de tres generaciones; la que sufrió el exilio tras la guerra, la que protagonizó la transición y, finalmente, la de los que se enfrentan a un futuro incierto a causa de la crisis. Un canto a la memoria y al amor que refleja los confusos tiempos que nos ha tocado vivir.
Luis García Montero (Granada, 1958) es poeta y Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Es autor de once poemarios y varios libros de ensayo. Recibió el Premio Adonáis en 1982 por El jardín extranjero, el Premio Loewe en 1993 y el Premio Nacional de Literatura en 1994 por Habitaciones separadas. En 2003, con La intimidad de la serpiente, fue merecedor del Premio Nacional de la Crítica.
Tengo como propósito no abandonar nunca un libro, pero en este caso me ha costado muchísimo no hacerlo. Es una novela aburrida, donde la trama y los personajes no llegan a enganchar. En realidad, es que lo único que hace el autor es fotografiar momentos de los personajes y relatarlos, sin que tengan un nexo en común. Sinceramente, dudo que lea algo más del autor; a no ser que alguien me insista mucho.
No suelen entusiasmarme demasiado las novelas que tratan de abarcar demasiado. Historia, política, amor, familia, etc. Pero ésta está resuelta con bastante gusto. Luis García Montero hace de un argumento farragoso una novela realmente bonita, con mucha poética, pero también con muchísima humanidad.
El libro narra la historia de Juan y Ramón, un padre y un hijo que por diferencias lógicas generacionales, no pasan por el mejor momento de su relación. La historia combina la narración de la propia vida de Juan (el padre), de Ramón (el hijo) trasladando la acción a la generación que sufrió el exilio (anterior a Juan).
La historia se entremezcla con los exiliados en el este (Rumania) y los nuevos emigrantes (también Rumanos), jugando este país un papel clave en la narración.
“No me cuentes tu vida”, es una frase con que los jóvenes han callado a sus padres cuando éstos trataban de aportarles su experiencia. Una historia de relaciones familiares y de frustración en la educación de los hijos y de la dificultad que representa al verlos crecer, como dice su autor en el libro “Envejecer bien significa asumir errores y esperar que los hijos no tropiecen en la misma acera, en la misma piedra. Nuestra juventud quiere vivir de nuevo, sólo que con más experiencia, en la piel de nuestros hijos. Se tienen hijos, entre otras cosas, para huir de las piedras.”
No me cuentes tu vida, le dice Ramón a su padre en medio de una discusión, y ese es el punto de partida de una especie de diario que el padre decide escribirle al hijo para hacer precisamente eso, contarle su vida. Con el comunismo mezclado con anécdotas más terrenales, el autor va tejiendo la historia de tres generaciones que tuvieron sus propias circunstancias. En ocasiones muy ameno e interesante, en otras más denso y aburrido, me temo que le sobran páginas y algunas reflexiones demasiado extensas.
La novela es interesante, aunque es muy larga y a ratos me pareció pesada. Me gustó la parte histórica/sociológica sobre los cambios en España en los siglos XX y XXI. Me aburrieron las elucubraciones del narrador.