En una época signada por la traición y la violencia, las trágicas muertes de sus protagonistas y la sucesión de hechos fundacionales, Justo José de Urquiza fue tal vez el último caudillo y el forjador de la nación argentina.
Hernán Brienza relata esta historia con la pasión que los hechos merecen.
La vida de Justo José de Urquiza no es sólo el inicio en una política con nuevos paradigmas. Después de él quedaron sellados para siempre los destinos del Río de la Plata. Es la figura central para comprender la organización nacional y el desenlace de la larga guerra civil en la región.
Allí, en el filo de la historia, Urquiza construye una nación. En un momento en el que las decisiones políticas, militares y sociales provienen más del encadenamiento de los hechos que de la estrategia fría. Una época de crímenes y muertes trágicas de los protagonistas que entretejen la trama de la política.
¿Traidor o traicionado? El triunfador de Caseros es, al mismo tiempo, el último caudillo y el líder que constituyó una nación. Y que marcó un eje vertebrador de nuestra historia, desde sus primeros pasos, que está signado por la traición.
Con una prosa deslumbrante, Hernán Brienza nos acerca a un hombre apasionado en una era turbulenta, de cambios valientes.
Excelente libro, narra la evolución de Urquiza en el contexto histórico en el que se sitúa. Me gustó como el autor utiliza discursos y artículos legales como herramientas para contar la historia.
3.5? No fue sino hasta que vine a Buenos Aires que escuché por primera vez que llamaran a Urquiza un traidor. En mi librito, el traicionado había sido el, y según la educación que recibí en ER, Urquiza fue el caudillo entrerriano que creó la nación argentina y luchó por derribar el centralismo porteño. Desconocía los aspectos no tan iluminados de su carácter, como la alianza con el imperio del Brasil en la batalla de Caseros.
Creo que este libro me sirvió como punto de partida para buscar otros en donde aprender más, porque en varias cosas se queda corto (la primera mitad del libro es todo Rosas, joya, me sirve, no sé nada de Rosas, pero no podés titular un libro "Urquiza" y que el 50% del libro sea Rosas y Lopez Jordán). Aunque seré fan de Urquiza siempre, hice un esfuerzo por leer de manera no sesgada. Puedo decir que ahora respeto a Rosas bastante más.
Dejo fotos del palacio San José con parte de su club de fans (mi flia).
Para nada ególatra el don con tacitas con su cara (quien pudiera tener tazas con la cara de Urquiza, no?)
Se tiene que leer considerando el sesgo ideológico del autor (algo que se encuentra reconocido por el mismo). Desde ese lugar es un libro “normal”, con una linea argumentativa que muestra una de las facetas de Urquiza. Resulta interesante, aunque no se compartan los puntos de vista y por momentos se cargue de ideología el contenido. Suma un punto en las palabras finales.
la prosa es bastante buena y tiene bastante ritmo, se lee bien, como si fuera una novela, su unico problema es que esta zarpado en kuka, urquiza era un empleado de magnetto y grupo clarin