En el mismo momento en que el hombre se siente derrotado pero no aniquilado, el Padre le extiende la mano al hombre y lo valevantando hastalas mas encumbradas cimas.
In the same moment when a person feels defeated but not destroyed, the Father extends his hand to us and lifts us to the most lofty heights.
Con Jesús "a mi derecha" las dificultades se asumen con facilidad, las ofensas se perdonan sin dificultad, las repugnancias se aceptan con naturalidad, la amargura se transforma en dulzura, la irritabilidad en mansedumbre.
Cada superación es compensada con el regalo de la alegría, crece el amor, aumentan las ganas de estar con El y así entramos en un círculo vital en que la vida misma adquiere sentido porque el Señor se convierte en recompensa.