«Al quinto día lo vio seguir a Flora que iba a la tienda y todo se hizo futuro,algo como las páginas que le faltaban en esa novela abandonada boca abajo en un sofá, algo ya escrito y que ni siquiera era necesario leer porque ya estaba cumplido antes de la lectura, ya había ocurrido antes de que ocurriera en la lectura».
La puñalada / El tango de la vuelta, nace de la colaboración en 1979 entre Pat Andrea, entonces un joven pintor holandés, y el escritor argentino Julio Cortázar. Andrea viaja a Argentina el 25 de marzo de 1976, un día después del golpe de estado que dio inicio a la dictadura del general Videla. La brutalidad y conmoción que vivió durante aquel tiempo le llevó a realizar, ya en Europa, una serie de treinta y cuatro dibujos cuyo obsesivo tema es la puñalada, imagen tomada también de aquel tango del mismo nombre que tocaba la orquesta de Juan D’Arienzo. Con la idea de realizar un libro a partir de estas ilustraciones, Pat Andrea contacta en París con Julio Cortázar, quien tras ver las ilustraciones queda fascinado por ellas, le regala un cuento, El tango de la vuelta. La puñalada / El tango de la vuelta es una obra hasta ahora prácticamente inaccesible, creada por uno de los más destacados escritores latinoamericanos del siglo XX y uno de los artistas plásticos más representativos del neoexpresionismo.
Julio Cortázar, born Julio Florencio Cortázar Descotte, was an Argentine author of novels and short stories. He influenced an entire generation of Latin American writers from Mexico to Argentina, and most of his best-known work was written in France, where he established himself in 1951.
Nunca dudamos de Julio Cortázar en ninguno de los géneros que ha cultivado. Y no nos equivocamos. Pero si ya no soy capaz de imaginarme 'La puñalada' y 'El Tango de la vuelta' lejos de esta magnífica edición es por la presencia de Pat Andrea, indómito y siempre lejos de lo pretencioso. Este ilustrador —uno de mis favoritos y quizá por eso no puedo ser imparcial— dibuja las telarañas mentales de Cortázar y ajusta la brutalidad de los relatos, hilo por hilo. Esta magnífica edición, por cierto, nos ofrece otro caramelo: un prólogo de Enrique Vila-Matas. Difícil negarse.
Este cuento de Cortázar ya está publicado en una antología de cuentos que leí este mismo año, y me doy cuenta que no retengo muchas cosas... ya luego ustedes sabran que cuento es. Es increíble la historia detrás de este libro, de como el artista de imágenes se ecuentra con el artista de letras, de como todo tiene sentido aun sin tenerlo, y sobre todo como ese epilogo de Villa-Mata me esclarecio y enamoro aún más de ese argentino.