Para Salva, su abuelo, el gran Víctor Canoseda, es un héroe, la persona más importante del mundo. Pero cuando descubre que detrás del gran hombre hay una persona diferente, que ha estafado a toda la sociedad, el mundo de Salva se desmorona. La novela ganadora del Premio Gran Angular 2016 en lengua catalana.
Se trata de la historia de Salva, un chico que tiene una gran relación con su abuelo: más allá de que es su héroe personal, es la persona en quien más confía, con quien puede hablar de cualquier tema sin salir regañado. Sus padres está separados, él vive principalmente con su padre, el hijo de su abuelo, aunque a veces no entiende cómo pueden ser tan diferentes.
La vida de toda la familia cambia cuando se descubren los malos manejos que ha hecho el abuelo de la Fundación que ha administrado desde la época de la Colonia. Mientras se sabe si las acusaciones son verdaderas o no, Salva tendrá que lidiar con su nueva situación social: de ser uno de los chicos más queridos del instituto, lo empezarán a evitar, a criticar y a acosar, llegando a tal punto que explotará.
Al ir acompañando a Salva en el descubrimiento de los secretos de su abuelo, lo conocemos a él mucho mejor, así como a sus padres y a las personas que lo rodean: él se dará cuenta de quienes son sus verdaderos amigos y en quién puede confiar.
En cuanto a sus padres, la mamá trata de poner distancia al tratarse de su suegro pero el papá no puede hacer lo mismo y luego nos daremos cuenta de que él también tuvo que tomar decisiones que lo llevaran a acercarse más a la forma de su vida de su propio padre.
Una historia sobre la confianza y los cambios, sobre aceptar a los demás tal y como son y sobre las malas decisiones que se toman y pueden afectar a los demás.
Me ha gustado el conflicto, aunque ya lo he visto tratado de forma similar en otros libros. Ha sido entretenido, pero he tenido mis problemas con el protagonista (no he empatizado con él nada, aunque me parece un personaje creíble).