"De esta forma hemos llegado al final del estudio de la vida de Aquél que se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos contemplado su humildad, su poder sin par y su amor incomparable. Resplandecen verdades profundas en sus enseñanzas. Con todo, lo que más nos conmueve es su obra: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino paraservir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45). Después de leer los relatos de los evangelistas, no podremos seguir siendo como antes, pues el evangelio nos transforma, y nos transforma para siempre."
El libro es muy bueno y cumple bien su función introductoria. No obstante, pone en evidencia cómo muchas interpretaciones bíblicas se fundamentan más en la tradición doctrinal de la iglesia que en un análisis hermenéutico profundo de las Escrituras.