Subsole, colección de trece cuentos y segunda obra del escritor, es un libro bastante diferente del primero, ya que no solo se relatan allí las penurias de la vida campesina, las injusticias sociales, las costumbres populares, sino que también están presentes elementos de la alegoría y la fantasía, incluso rasgos propios de lo que se podría considerar “terror”. En estos cuentos el autor trata de hacernos ver que la vida rural no siempre es pacífica e idílica, sino que está atravesada por hechos dolorosos, tortuosos y con una fuerte presencia de la muerte. Algunos de los cuentos donde es posible encontrar rasgos fantásticos son “El ahogado”, “El rapto del Sol” e “Irredención”. En los dos últimos, Lillo abandona el protagonismo que generalmente le da a las clases populares en su lucha con los poderosos, para adentrarse en el mundo de lo onírico y las ilusiones, sin embargo, se trata de ilusiones tortuosas. Cabe destacar también el cuento “Víspera de difuntos”, que consiste en el crudo relato de una mujer que maltrata a una niña hasta darle muerte. Es uno de los cuentos más oscuros del libro. Se podría afirmar también que Subsole es más “literario” que su precedente, ya que se observa una mayor diversidad en la temática, así como un mayor trabajo con el lenguaje. Tal vez la popularidad de Subterra y la preponderancia de sus temáticas sociales ha eclipsado esta veta diferente de Lillo. Pero el realismo de esta obra, sin duda, es interferido por “escapes” de imaginación oscura.
Cuentista chileno, considerado el maestro del género del realismo social en su país. Una de sus obras más famosas es Subterra, que retrata la vida de los mineros del carbón de Lota, y en particular en la mina Chiflón del Diablo.
Leí Subterra hace unos 13 años, y recuerdo que la sensación que me dio leer esos cuentos fue mucho morbo y miedo, porque eran demasiado descriptivos, al punto de sentirse muy vívidos. Sin embargo, Sub Sole se siente diferente, siento que los cuentos abarcan más la crudeza de la ruralidad pero desde una perspectiva más mística y llena de metáforas (habían cosas que no entendí ni por si acaso). Asimismo, estos cuentos te hacen ver que tanto en el campo como en las minas, hay mucha oscuridad de la que no se habla, Baldomero Lillo es alguien que escribe desde el dolor y el miedo, y toma estos sentimientos como si fuesen las verdades absolutas que rigen el mundo.
No me sentí identificada con casi ninguna de las historias y sus personajes fueron poco memorables para mi. No obstante, hay varios cuentos que si me entretuvieron, mi favorito sin duda fue el del oro, que hablaba de la profanación de los corazones humanos a costa de la ambición. También me gusto el de una princesa que solo quería ser ella misma, destaque una que otra frase en ese cuento.
En fin, fue un buen libro para leer en los trayectos en micro, si hubiese sido probablemente más atrapante, lo habría estado leyendo en el minuto que me asaltaron y seguiría teniendo un teléfono.
3 ⭐️ es un libro antiguo... muy descriptivo... bueno... hay que estar concentrado para leerlo... corto pero muy denso... el estilo de escritura me resulto un poco tedioso... pero hermoso al mismo tiempo.