En en cantón de Cartagena, durante el año 1873, el ingeniero Jorge Witt ve como la inestabilidad se instala en su hogar cuando los celos se apoderan de su esposa, Milagritos Rueda.
En esas fechas estalla en el cantón una revolución. Así como Witt representa el lado cerebral de la relación y Milagritos el pasional, esto es un reflejo de la insurreción social que les envuelve: de un lado las fuerzas del orden, y del otro los rebeldes.
Ramón José Sender Garcés fue un novelista español. De espíritu rebelde y autodidáctico, se sintió siempre atraído por la ideología del anarquismo, incluso cuando, avanzada la vida, se apartó de las actitudes izquierdistas de su juventud. Tras realizar el servicio militar en Marruecos, se inició en el periodismo y colaboró en publicaciones radicales y libertarias.
Sus primeras novelas son de testimonio social y propósito denunciatorio: el antimilitarismo de Imán (1930), sobre la guerra de Marruecos; su ataque al régimen policiaco en O.P.: orden público (1931); la lucha anarquista en Siete domingos rojos (1932) y el relato de la insurrección cantonal de Cartagena (1873) en Mr. Witt en el cantón (1935). Durante la guerra civil luchó en Sierra de Guadarrama y publicó el documental Contraataque (1937), sobre el cual se inspiró en parte Malraux para su novela L'Espoir.
Exiliado primero en México (1939-42), residió el resto de su vida en los Estados Unidos, con trabajos docentes en Alburquerque (1947-63) y en Los Ángeles (1965-71). Dejando a un lado su intensa actividad periodística (en la revista antifascista y anticomunista Cuadernos de París, por ejemplo), su copiosísima producción narrativa prosiguió por numerosas y variadas rutas.
Por un lado están sus novelas alegóricas de intención satírica o filosófica; entre ellas cabe citar El lugar del hombre (1939), La esfera (1947), El rey y la reina, de 1949, El verdugo afable (1952), Los cinco libros de Ariadna (1957) y Nocturno de los catorce (1971). Un sector aparte se halla constituido por sus novelas históricas: Bizancio (1956), Jubileo en el Zócalo (1964) y La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (1964), entre otras. El marco geográfico latinoamericano le inspiró una gran novela, Epitalamio del prieto Trinidad (1942), historia de una rebelión en una isla-presidio, notable por la recreación de las pasiones humanas y la descripción de una atmósfera alucinante y de exótica sensualidad.
Pero el sector narrativo más importante de Sender procede de su memoria histórica. Junto a una obrita perfecta, Mosén Millán (1953), luego titulada Réquiem por un campesino español, publicada en 1960, conmovedora historia de un sacerdote que quiere salvar a un joven del pueblo en los inicios de la guerra civil, destaca la serie Crónica del alba, compuesta de nueve novelas aparecida entre 1942 y 1966, autobiografía de José Garcés, personaje bajo el cual se oculta de modo transparente el propio autor. Destaca, dentro de esta serie, el primer tomo, con la evocación del mundo infantil.
En general, la obra escrita en su vejez -incluso títulos tan difundidos como La tesis de Nancy (1962), En la vida de Ignacio Morell (1969), y Nocturno de los 14 (1969), El fugitivo (1972), La mirada inmóvil (1979)- muestra un descenso de su capacidad creativa y una tendencia incontrolada a manifestar a modo de prédica sus fobias ideológicas.
Magnífica novela esta de Sender, que, según él mismo afirma en el prólogo, escribió en tan sólo 23 días, pocos meses antes del estallido de la Guerra Civil. Más allá de los personajes, que si bien están bien retratados, no poseen una excesiva complejidad (exceptuando a Mr. Witt), lo que más me ha gustado del libro ha sido la fantástica recreación histórica que Sender hace de la Cartagena del Cantón. En ocasiones asistimos a una auténtica crónica novelada de aquel cruento período -injustamente- poco conocido de nuestra historia. Para mí, murciano, que conozco bien la ciudad, la obra adquiere aún mayor repercusión. No obstante, cualquiera que no conozca Cartagena disfrutará -o eso creo- de esta estupenda novela.
Sender wrote this book in just three weeks, at the end of 1935. Set against the background of what was effectively a Civil War in 1873 as the First Spanish Republic disintegrated, a mere 6 months after publication the Second Republic was plunged into the Spanish Civil War by the Nationalist uprising. Describing the desperate conditions in besieged Cartagena, the book feels almost prophetic, and not just the physical conditions but also the political developments seem to presage the events of the Civil War.
This is not the greatest novel - the style is at times scrappy, the action moves choppily from one set of characters to another, and the balance between individuals and historical events is not always perfect. At its best, however, the characters are engaging and the portrait of the Revolutionary Canton of Cartagena is fascinating.
He leído este libro pensando en conocer mejor lo que fue el Cantón de Cartagena visto desde dentro y no lo he conseguido del todo. El libro no trata del Cantón sino de Míster Witt en el Cantón, como bien dice el título, y por desgracia para mí me interesa más la historia del Cantón que la Míster Witt. Supongo que el autor no ve necesario explicar algo que en su época todo el mundo conoce, pero lo que pudo haber sido un documento histórico se queda en una novela costumbrista con episodios militares. De hecho ni se molesta en explicar cómo termina la historia del Cantón, se limita a explicar cómo termina la historia de Míster Witt.
La historia paralela de la caída moral de Mr. Witt frente a su esposa Milagritos y la lucha por el Cantón de Cartagena. El asedio a la ciudad, la resistencia del pueblo, los personajes reales de Antonete, Contreras, Colau. La confrontación entre los militares de carrera y los voluntarios, del pueblo llano frente a los más pudientes, lo mejor de la novela, en mi opinión.
Que la novela se escribiera en apenas un mes puede explicar su dejadez estilística y la poca profundidad psicológica en el conflicto del personaje de Mr Witt. En cambio, la historia de la revolución cantonal está muy bien descrita.
Tenía yo muchas ganas de leer esta novela puesto que poco se ha escrito sobre el Cantón de Cartagena. El libro es una buena crónica del levantamiento y asedio a la ciudad. La historia de Míster Witt y su mujer deja algo que desear.
Siento mucho poner esta nota, pero independientemente de de que no trata sobre lo que yo espereba, el libro me parece muy complicado y aburrido de leer. Entiendo que tendrá su público al que le guste, pero a mí me ha parecido un tostón.
Muy buena novela sobre el cantón de Cartagena. Mr Witt, un inglés que trabaja para el consulado en Cartagena, asista a la formación del cantón y de la reacción de la República. Los personajes son más bien arquetipos : el inglés demasiado racional y "burgués", Milagritos (su mujer) una española todo en emociones primarias, que puede "sentir" la calle, la multitud que toma dos roles (motín/ multitud revolucionaria), Antonete el líder. El autor pone en escena muy bien la formación de la opinión sobre el tema federalista por abajo, el rol de las mujeres y de la marina. Se lee facilmente y rapidamente, es muy entretenido, pero no me gustó el final.