Que recouvre exactement la division entre la philosophie de type "analytique" et la philosophie de type "continental", qui se fait sentir dans les thématiques, mais plus encore dans les méthodes et le style des philosophes d'aujourd'hui? Est-elle inéluctable? Analyphron, un partisan de la première, et Philoconte, un partisan de la seconde, en débattent ici à travers un dialogue qui les conduit des origines du courant analytique jusqu'aux développements contemporains, qui semblent consacrer une dissolution des idéaux des fondateurs de cette tradition, et obligent à en repenser le sens. Analyphron se laissera-t-il ébranler par les objections de son adversaire? Peut-être ne parviendront-ils pas à s'accorder, mais du moins ils pourront avoir une idée plus claire de ce sur quoi ils sont en désaccord : Philoconte doute que la philosophie puisse encore incarner des normes idéales de vérité et de rationalité; Analyphron, pour sa part, n'est pas prêt à renoncer à ces normes .
Pascal Engel (1954) is a French philosopher, working on the philosophy of language, philosophy of mind, epistemology and philosophy of logic. He was a professor of philosophy of logic at the Sorbonne.
I was surprised to find out there is someone who continues the tradition of Bertrand Russel in that mess of pseudo-literature the French call philosophy. So which book would be better to see this beautiful mind in action? La dispute!
A platonic text, mimicking a socratic discussion. Generated by a shallow catholic boy mind. Pascal Engel is everything Bertrand Russel was not: nationalist and emotional. For him "tout monde le sait" is an excellent argument. Like me, he excels at giving qualificatives and epithets, which probably helped him a lot in his life quest of getting higher and higher wages. And the end result is a cheap version of Sartre.
The thoughts are muddled. The style is overly verbose. The ideas, well, at least here he does not need to be original.
A waste of time, useful maybe for those poor beings unable to grasp English, as the French never bothered to translate most of works they are talking about.
Later edit: if that is analytic, than the philosophic system in France is rotten to the core and any fraud can choose both the theme and the membership to a group the same way I choose a pot of flavored yogurt in a supermarket. Shame on University of Geneva.
Este libro intenta aclarar qué es la Filosofía Analítica en oposición a la Filosofía Continental. Su autor recurre al género del diálogo entre dos personajes. Pascal Engel intentará personificar a la Filosofía Analítica y a la Filosofía Continental en un choque de ideas y de argumentos.
Yo creo que pudo ser un libro bueno, pero los diálogos no son diálogos, sino un alegato de la Filosofía Analítica, como en un juicio oral. Sin duda, es muy difícil representar la ideología contraria, especialmente cuando se cree y se practica fervientemente la otra. En este caso, el autor encarna a su ideología opuesta en el personaje de “Philoconte”. Supuestamente, él debía objetar los principios de la Filosofía Analítica. Pero lo único que hace es repetir sus objeciones, una y otra vez, y ridiculizar a la Filosofía Analítica. En el Segundo Diálogo, los parlamentos de Philoconte sólo consisten en pedirle a Analyphron que demuestre cuál es realmente el interés filosófico, o el atractivo, de la Filosofía Analítica. Casi todos los diálogos se reducen a decir: “pero no me has contestado todavía”, o “¿realmente eso puede considerarse filosófico?”. El Tercer Diálogo es peor aún, porque es prácticamente un monólogo del filósofo analítico. El Cuarto Diálogo (que es apenas la mitad del libro) sólo contiene ridiculizaciones de la Filosofía Analítica en los diálogos de Philoconte. ¿Realmente la objeción a la teoría de Quine del Gavagai es: "¡Qué ridículo!"? El último diálogo, al final del libro, es sencillamente patético. Son sólo reproches y berrinches. La incapacidad de Pascal Engel para personificar una postura completamente opuesta a la suya es muy evidente. Sólo esperemos que no escriba nunca novelas.
A mí me parece que el autor incurre en contradicciones repetidas veces. Al inicio del libro, Engel afirma que la filosofía analítica es positivista porque considera el lenguaje como algo objetivo. A diferencia de los filósofos continentales, los analíticos no se involucran con la subjetividad y el pensamiento, porque eso es impenetrable, mientras que el lenguaje es penetrable. Dice que, en ese sentido, “analizar” significa, como en química, descomponer las cosas en moléculas y átomos. Pero páginas después (pp. 104-105), intentando definir “análisis”, Engel dice que no tiene nada que ver con la química. Que, en realidad, ”analizar” es intentar estudiar el pensamiento a través del lenguaje. Antes había dicho que la filosofía kantiana no tiene que ver con la filosofía analítica, y después dice, que en cierto modo, el análisis sí es kantiano. El autor puede defenderse diciendo que, al inicio, él hablaba de la primera etapa de la Filosofía Analítica, cuando Frege y Russell eran sus portavoces. Alegará que su definición posterior tiene que ver con la época del Círculo de Viena, o la Escuela de Oxford, cuando la influencia de Kant llega a los analíticos. De todas maneras, ambas definiciones son contradictorias. Quizás Engel tampoco tiene tan claro qué es la Filosofía Analítica. Y, como casi ningún filósofo analítico tiene la capacidad de comunicar sus ideas con claridad, creo que nunca sabremos qué es.
Pascal Engel se queda sin algo que decir cuando llega a la mitad del libro. Aparece de repente un inventario larguísimo de paradojas, cuya lectura es tan agotadora como la de cualquier catálogo. El resto del libro, que son otras fatigosas cuarenta páginas, son cartas que intercambian “Philoconte” y “Analyphron” (aunque en realidad es un ensayo del filósofo analítico y contestaciones breves y burdas del filósofo continental). La segunda mitad del libro demuestra que la capacidad de escribir definitivamente no es una virtud de los filósofos analíticos. Una vez que intentan hacerlo, caen en simplezas como sus diálogos teatrales y su lista de paradojas. Lamentablemente, ellos sólo saben teclear afirmaciones áridas y ecuaciones. Podrían llenar quinientas páginas de eso, pero algo significativo, que inspire interés y estimule intelectualmente a la vez, parece que jamás podrán.
Don't let the review of Ietrio put you off. The book is a playful exercise displaying the typical points of view of, on one side, one advocate of analytic philosophy (Analyphron), and on the other, one proponent of continental philosophy (Philoconte). Both are imaginary polemicists, but it is quite clear, knowing Pascal Engel's other works, that the author could be identified as Analyphron and that Philoconte is only a valuable opponent that the author invented to put forward views he doesn't share. The pro-continental views of Philoconte are nonetheless expressed infinitely more clearly than what is to be found in the typical texts of real old-line defenders of continental philosophy. Because of that, the book is particularly interesting to the French general reader, which tends to be impressed by the prestige of continental French thinkers while being unaware of the content of their thought.
If one reads the book just a little bit thoroughly, it is clear that, at no point, Engel considers "tout le monde sait" ("everybody knows that") as a valid argument. He is even derisive of this annoying habit in French discussions which consists in saying "since [famous thinker], everybody knows that". If one somehow missed the obvious irony there, how can one feel so cocksure as to write such a negative review of a book one has only skimmed through? Anyway, this book is a fantastic defense of analytic philosophy as well as a great introduction to it. It is also the best book I know to understand the criticisms that a person impressed with continental philosophy would tend to throw at analytic philosophy. In any case, a 5-star book which every French-speaking person with an interest in philosophy should read.