"El Galán..." es una novela que leí con muchas expectativas porque a Gumucio es, para mí, un genio del humor. Y la obra cumplió, no a cabalidad, pero sí en gran parte, tiene esa ambivalencia humor-serio que el autor maneja como un maestro.
A lo que se le suma frases de oro para enmarcar como:
"Me gusta que seas valiente, aunque tu valentía no sirva para nada" o
"Nadie manda a la mierda en detalle, no en Chile por lo menos."
La historia es sencilla, pero logra no ser vacía y aunque las reflexiones y los diálogos son intensos no resultan ileíbles.
¿Qué es lo malo entonces? Las vicisitudes del personaje principal parecen poco creíbles, lo mismo que las decisiones que toma. Muchas veces no tiene un hilo acción-consecuencia que haga sentido. Al final quedé con la sensación que no cambió en nada y, excepto las últimas cinco páginas, las elucubraciones son olvidables.
Además los diálogos y las situaciones son poco creíbles, aunque se entiende que el humor lleva las situaciones al sin-sentido, se pierde un poco en las caricaturas que se plantan en los diálogos. Tiene mucho de "La Conjura de los Necios", pero en el caso de "El Galán..." no se plantea derechamente como una desfiguración hecha al propósito, los personajes siempre tratan de parecer "posibles".
En mi opinión el libro se pierde en pensamientos innecesarios y diálogos que nunca nadie tendría. Aún así, es lo mejor de la literatura chilena que he leído en este 2017.