Cuando Mónica se reencuentra un día cualquiera con su Amor de juventud, el peor secreto de su pasado amenaza con salir a la luz. Al mismo tiempo descubre que, lejos de haberlo olvidado, ese hombre ha estado siempre presente en su cabeza y en su corazón. Y ahora ha llegado el momento de reconquistarlo. La relación que Nuria mantiene con Rubén va de mal en peor; lo que los unió al principio ya no les completa, y la llama del primer día apenas son cenizas de un fuego que desfallece hasta extinguirse. Cuando su amiga le propone un plan para una noche de verano, Nuria no puede imaginar que su vida va a dar un giro de ciento ochenta grados y nada volverá a ser igual cuando unos ojos verdes sean a la vez su perdición y su redención. Después de mucho tiempo y una sucesión de trabajos de quita y pon, la vocación artística de Adrian empieza a dar frutos, y su nombre y su cara cada vez llegan a más gente. Pero para él ya sólo existe la mujer que conoció la noche de su debut en el Teatro Real. Estos personajes van a encontrarse en las calles de Madrid para tejer un tapiz donde el Amor se escribe con mayúsculas. Y el Perdón también.
Nació en Barcelona en 1971. Desde niña es amante de los libros, ha leído infinidad de novelas, poesías y relatos cortos. En 1996 empezó a escribir su primera novela, Carnaval. Desde entonces ha escrito tres más y lleva en marcha varios proyectos de cara al futuro. Es apasionada de la Historia medieval, fiel defensora de los derechos de la mujer en todo el mundo y una optimista incorregible. Confiesa que prefiere leer a escribir, pero si una historia danza en su cabeza, más temprano que tarde acabará transformándose en un libro. Pseudónimo: Niamh Byrne
La novela está bien, me ha gustado la trama, lo único que no he conseguido conectar con los personajes. Supongo que es porque me han parecido fríos. Pero esto solo es una apreciación personal, así que miraré de leer otra novela de esta autora; a ver si consigo conectar 😊
Otra novela apasionante de esta autora que nunca defrauda. Porque sus personajes tienen vida propia y es capaz de describirnos sus sentimientos de tal modo, que te metes en la historia. Hasta la frase más simple, es una obra de arte. Unos diálogos estupendos. Leer a Julia Ortega es un auténtico placer.
Terminé de leer La paz de tus ojos, de Julia Ortega y me he quedado maravillada de su narrativa. Qué decir! Me ha encantado la facilidad con que describe sentimientos, personajes y hechos de una manera tan frontal y desnuda que a veces me hacía saltar de mi sofá. Julia detalla y transmite sin tapujos ni resguardos al lector, el cual queda sumergido en un popurrí de emociones y reflexiones permanentes, que continúa incluso después de que aparace la palabra FIN.
Muy buena novela y excelente narradora: amena, ágil, original, con diálogos chispeantes y un profundo análisis psicológico de los personajes, algunos irresistibles como Lola y en especial el de Mónica, el cual es, a mi ver, el más retorcido, complejo, auténtico y rico, aún en su imperdonable maldad, como en esa escena terrible e inolvidable en la cual le revela a su hija Zara el origen de su nombre. La obra trata además problemáticas duras como la maternidad adolescente, el abandono infantil y los traumas que conlleva. Sin embargo, no he logrado empatizar con el personaje de Nuria, tal vez el problema sea yo y no ella, pero no logro conciliar que pueda mezclar una profunda amistad con el sexo, y menos aún amando a otro, tanto es así que me cuesta hasta creer en la profundidad de su amor. Salvando ese detalle la historia te atrapa desde el principio y la recomiendo sin dudarlo.
No me gusto mucho esta historia por varios motivos. No me gustan las historias d amigas desde la infancia, como es este caso, que se pelean por un hombre, creo q la verdadera amistad esta x encima de cualquier hombre. Me pareció muy poco real q al segundo día de conocerse estuvieran locamente enamorados. No quiero escribir mucho mas para no hacer spoiler a quien no la haya leído. En definitiva que me costo mucho terminar este libro.
"Quiero pasarme la vida perdida en la paz de tus ojos"
--------------- Me ha gustado mucho!!
Lectura amena, ágil y muy entretenida, de esas que atrapan desde las primeras páginas y que te meten en una trama llena de emociones, amor, dLas historias de Mónica, Núria y Adrián se entrelazan de manera natural.
He disfrutado mucho con los personajes de Adrián y Nuria. Lola es adorable y me sacó más de una sonrisa con su carácter y sus ocurrencias. Odié el personaje de Mónica; no puede ser más manipuladora y egoísta, hacie lo que sea por conseguir lo que quiere, sin importarle a quién pueda herir.
La novela está ambientada en Madrid.Además, las escenas subidas de tono son muy hot y aportan intensidad a la trama, haciendo que la lectura sea más apasionada.
Novela súper recomendable para los que disfrutan de romances llenos de sentimientos.
Cuando la autora se puso en contacto conmigo a través del post de colaboraciones y me habló de su libro sabía que tenía que leerlo y que lo iba a disfrutar muchísimo. Y sí, así ha sido. Ha sido todo un viaje literario y me ha hecho sentir muchas cositas bonitas.
Conocemos a varios personajes con sus peculiares historias y cómo sus caminos se van cruzando por las calles de Madrid en un puzzle con piezas de todos los tamaños y formas. Mónica y su reencuentro con su amor de juventud, Nuria y su horrible relación con Rubén o Adrián con su futuro brillante a la vuelta de la esquina.
Vidas que parecen completamente diferentes y que tienen un nexo en común: el amor y el perdón a partes iguales. Sus historias son tan reales que lo sientes todo con ellos y, la forma de narrar de la escritora, te hace conectar todavía más.
Creo que es la primera historia que leo en la que me ha gustado la imagen de mala de la película, y que coincide con la protagonista del libro. Si es verdad que hay situaciones que no comparto, pero me gusta la actitud de fuerza y valentía que muestra Mónica, que lucha por sus sueños hasta conseguirlos (aunque hay veces que no todo vale). Zara me gusta su actitud muchísimo, no se achanta porque sea su madre. Lola me recuerda mucho a mi abuela y de mayor quiero ser como ella. Con quien menos he empatizado ha sido con Adrián y con Nuria, lo he visto todo muy rápido y todo luz y color.