Jordi Esteva (Barcelona, 1951) és un escriptor i fotògraf català. Entre els anys 1987 i l'estiu de 1993 fou redactor en cap i director d'art de la revista Ajoblanco. Apassionat de les cultures orientals i africanes, els ha dedicat la major part de la seva tasca periodística i fotogràfica. Ha dedicat treballs als oasis d'Egipte, a la medina de Marràqueix, a l'arquitectura de l'Atles marroquí, també a la cultura animista africana a la qual el 2011 va dedicar un film documental. El 2012 va guanyar el premi de Literatura de Viatges 'Camino del Cid' per l'obra Socotra, la isla de los genios.
Justo después de las primeras, llegan las segundas cinco estrellas de este año. ¡Me encantan este tipo de rachas!
Tras un paréntesis en su lectura —este es un libro para leer pausadamente, sin prisas, concentrado y dejándose llevar—, por fin he acabado este magnífico Socotra, la isla de los genios. Jordi Esteva nos transporta a la casi legendaria Socotra mediante un relato increíblemente cercano; a lo largo de las páginas nos sentimos al lado de los lugareños, creemos estar, como ellos, escalando las escarpadas cumbres de esta isla inaudita.
No soy muy bueno haciendo críticas, pero mientras leía este libro de viajes —o, más bien, libro de vida—, me invadía una sensación de tranquilidad, de paz, aunque también de melancolía. Si tenéis oportunidad, embarcaos con Jordi, con Ahmed, con Abdelwahad y, en suma, con toda una isla, en un periplo maravilloso.
Posiblemente el libro que más he disfrutado en los últimos dos años, recuento de cómo en una pequeña isla del mar índico convergen la mística asiática, el Islam, los griegos, los egipcios y el catolicismo. Patrimonio mundial de la UNSECO.
Un libro de fascinantes paisajes internos y externos. Externos, en la isla de Socotra, un agreste paraíso entre las olas del Índico. Internos, a través de las reflexiones del autor, cálidas a ratos y melancólicas en otros. Un regalo al que volver cuando se trata de emprender nuevos viajes en la vida.
Aislada en el Índico, Socotra pertenece a Yemen, uno de los países más convulsos del planeta. Debido a ello acceder a esta remota isla de gran belleza es todo un periplo, lo que la convierte en uno de los pocos territorios que quedan al margen de la civilización.
Viajar a Socotra y mezclarse con sus gentes es un privilegio al alcance de pocos. Allí no hay resorts, ni guías turísticos. Sus habitantes hablan una lengua milenaria que, según dicen, tiene su origen en los tiempos de la Reina de Saba.
En un relato ameno y lleno de sensibilidad, Jordi Esteva cumple su sueño de juventud de viajar a Socotra y nos sumerge en el mundo fantástico de esta misteriosa isla. Sus paisajes, sus gentes, sus leyendas… Todo queda impregnado en “Socotra, la isla de los genios” para deleite del lector.
A pesar del tono crepuscular de un autor que reconoce estar en el ocaso de su carrera como viajero y aventurero, este libro derrocha vitalidad de una manera sutil y sensible, sin caer en los excesos, lo que lo convierte en un relato agradable además de ameno.
La lectura de este libro se me hizo larga y aburrida. Repite muchas cosas y la isla no es para tanto pues Zanzíbar, en Tanzania, tiene más atractivos e historia. El estilo es a veces farragoso y el contenido a veces innecesario, como si el autor quisiera meter paja para hacer bulto y así llegar a un mínimo de páginas para justificar un libro.
"Los árabes del mar"me hicieron soñar pero "Socotra" me ha aburrido y decepcionado. Hay mucho relleno. Las partes más interesantes son las que cubren historias ya contadas en "Los árabes del mar'. Jordi Esteva sabe hacerlo mejor. Mucho mejor.