En 1989, en el transcurso de un encuentro escolar entre dos colegios muy distintos, Ana, de once años, se fija en Zárate, una niña que juega al fútbol mejor que cualquier chico de su edad. Ana siente una simpatía inmediata por ella y se inicia la amistad entre las dos. Sin embargo, por una decisión familiar, Ana se marcha a estudiar a un internado de Suiza y las chicas se alejan. Años después, en 1994, Ana es una adolescente de dieciséis años de regreso a su ciudad en compañía de su tío. Inesperadamente, en Valencia, el fútbol la vuelve a llevar a Zárate, quien siempre ha estado en su memoria, pero ¿se acordará la joven futbolista todavía de ella? Nuevas amistades se forjan y misterios del pasado familiar desafían a Ana, que trata de encontrar sentido a las cosas que suceden a su alrededor en esos irrepetibles años de la adolescencia.
Hay historias que no se olvidan. Hay tiempos que nunca regresan. ¿O tal vez sí?
Marta Català Vila me consquistó con "Vendrá la noche" y se convirtió en una de mis escritoras favoritas. En su primera novela vi todo el potencial que tenía y estaba deseando volver a leerla. En "Los dulces años del fútbol" da un giro de 180º y pasa de la novela negra a la romántica con acierto. Esta es una novela llena de nostalgia, la de la protagonista por aquellos dulces años, pero también de la autora, que rasca en su memoria para traernos una oportuna vuelta a la Valencia (y la España) de los 90 (¡ojalá Ana Samper hubiera sido bakala!). Lo que más me gustó, además de las referencias a los 90 y al mundo del fútbol, fue la representación del amor que Ana Samper siente por Zárate. Precioso desenlace que te deja el corazón pendiente de u hilo. ¡Sigue escribiendo, Marta!
En conclusión, Los dulces años del fútbol es una obra preciosa. La forma es correcta, y se va asentando poco a poco en un estilo pulido y concreto. La ambientación nos inunda con delicada nostalgia y nos sumergirá, de lleno, en aquellos maravillosos años que sabemos no olvidaremos jamás. El fútbol es una fórmula excepcional y original para hablarnos de mucho más: de superación, de amistad y de amor. Y todo esto, en una ciudad de Valencia que late al son del corazón de Ana y Zárate.
En conclusión, Los dulces años del fútbol es una obra preciosa. La forma es correcta, y se va asentando poco a poco en un estilo pulido y concreto. La ambientación nos inunda con delicada nostalgia y nos sumergirá, de lleno, en aquellos maravillosos años que sabemos no olvidaremos jamás. El fútbol es una fórmula excepcional y original para hablarnos de mucho más: de superación, de amistad y de amor. Y todo esto, en una ciudad de Valencia que late al son del corazón de Ana y Zárate.