Nos inquieta el final del mundo, pero no remediamos su destrucción, nos preguntamos cómo, llenando páginas sobre ello: explosiones nucleares, terremotos, radiaciones solares, incluso extraterrestre. Lo que nunca nos preguntamos es quién, eso lo tenemos bien claro 😢. Esta novela nos narra el fracaso que somos como nietos, cien por cien de acuerdo con el escritor. La trama fascinante, una piedra, un misterio y una búsqueda 👏👏👏, este tipo de lectura me gustan y entretienen. Hay algunas cosillas que me descolocan, una de ellas, Naiara es coleccionistas de monedas, cuando Gaizka la pide la moneda, ella dice que ya la examinó y no tiene valor, 🙄: esta mal acuñada, con errores que son pistas; ¿no reparó en ello? Es de lectura fluida, lo que me gusta, tiene muchas repeticiones, quizá sea mi TOC, ojo.