La cólera de Aquiles es la segunda parte de esta historia. Aquiles es el hijo de Tetis y Peleo.
El poderoso Agamenón de Micenas está organizando una expedición para vengar la ofensa que había sufrido su hermano Menelao, su esposa Helena había sido raptada por el príncipe troyano Paris. Menelao está invocando a un juramento que habían hecho todos los pretendientes de Helena que los obligaba a acudir en la ayuda de aquel que se casara con ella.
Tetis busca a Peleo para contarle que han advertido a Agamenón de que los griegos nunca obtendrían la victoria si Aquiles no pelea junto a ellos, Tetis teme que su hijo acepte unirse a la guerra porque sabe que él se considera fuerte e indestructible y nunca rechaza un desafío. Además, Tetis le menciona a Peleo que si Aquiles va a la guerra de Troya no regresará con vida.
Tetis le dice a Aquiles que si va a la guerra hará grandes hazañas que harán que su nombre sea recordado por mucho tiempo, pero que morirá de manera prematura. En cambio si no va, tendrá una larga vida e hijos, pero su nombre será olvidado cuando sus hijos mueran. Tetis se da cuenta de que Aquiles ya ha tomado la decisión de ir a la guerra, pero lo único que teme es herir a sus padres, por lo que decide apoyarlo en su decisión aún con el dolor que eso le ocasiona a ella.
Gracias a Aquiles los espartanos tienen una evidente ventaja y logran múltiples victorias al inicio. Aquiles tiene un conflicto con Agamenón y desde entonces deja de pelear en la guerra. A raíz de esto los espartanos quedan en desventaja y comienzan a tener grandes pérdidas. En su desesperación por todo el caos a su alrededor, Patroclo (amigo de Aquiles) le pide que deje pelear a su ejército y que lo deje usar su armadura para que los troyanos se asusten al creer que Aquiles regresa a la guerra, Aquiles accede a la petición de su amigo, pero le pide que no se enfrente a Héctor, que una vez que recupere los barcos regrese de inmediato. Cuando Héctor ve a Patroclo, cree que se trata de Aquiles y va tras él, convencido de que si logra matarlo, jamás caerá Troya.
Aquiles queda destrozado al ver el cadáver de Patroclo y se va decidido a asesinar a Héctor. Tetis está angustiada porque sabe que la muerte de su hijo llegará después de la de Héctor, la cual parece que no tardará en ocurrir. Después de una batalla entre Aquiles y Héctor, Aquiles logra asesinarlo. Días después Paris con la ayuda de Apolo logra asesinar a Aquiles con una flecha en el talón.
En este libro podemos observar las consecuencias de los acontecimientos ocurridos en el libro anterior, además nos damos cuenta del valor que tiene Aquiles en esta guerra porque en el momento en el que él deja de pelear, Esparta pierde la ventaja que tenía y el panorama se empieza a ver mal para ellos.
Algo que no deja de sorprenderme es la decisión de Aquiles, el haber preferido la grandeza y ser recordado por mucho tiempo, aunque su vida fuera corta. Creo que no logro entender su decisión, pero aún así gracias a eso caería Troya.