El Amante, el Amado, el Engañado, el Rival, el Confidente, el Alcahuete, el Sustituto, configuran un juego de relaciones que trascienden las épocas y las culturas. Son figuras del mundo que se repiten en las aventuras amorosas, sobre todo en las clandestinas, con la fuerza que tienen las otras figuras 'normadas' de cada célula social: la madre, el padre, los hijos, los hermanos. A esta idea, el autor suma los avatares de la aventura amorosa: sea que devenga matrimonio; sea que cobre el perfil de una pasión enloquecida: comienzos superficiales, que el autor llama micropasiones y finales difíciles, profundos. De este modo, La Aventura amorosa y sus personajes, acopia los grandes temas relativos al amor clásico (duradero) y actual (efímero). Y lo hace de un modo erudito y entretenido. Un gran libro.
Quiteño. 1944. Aparte de su obra narrativa, ha trabajado también temas relacionados con la literatura oral. En este campo pueden mencionarse El cuento popular, Quito 1997; La poesía popular, Quito, 1982, entre otros. Su libro de relatos Bajo el mismo extraño cielo, cuentos) Bogotá, Círculo de lectores, 1979, mereció el Premio Nacional de literatura de ese año. Su novela Sueño de lobos, Quito, 1986, también ganó ese premio y fue declarada El mejor libro del año. Dirigió la revista cultural Palabra Suelta, y la Editorial Grijalbo publicó, en 1989, su obra Divertinventos o libro de fantasías y utopías (cuentos). En 1996, El Conejo editó El palacio de los espejos, ahora en Alfaguara (cuentos).
Siempre vinculado al trabajo intelectual, ha participado en múltiples simposios y seminarios en muchas partes del mundo y ha realizado investigaciones de campo como recopilador de leyendas y tradiciones orales. Ha escrito y adaptado obras de teatro. Relatos suyos han sido traducidos al inglés, francés, alemán, ruso, griego e italiano. Su novela Ciudad de invierno ya ha alcanzado veinte y dos ediciones.
"Κάθε Ερωτική περιπέτεια είναι ένα παιχνίδι αβέβαιων πιθανοτήτων...μιαν απροσδόκητη,λαθραία αναταραχή,που φέρνει στην επιφάνεια την οντολογική μας αγωνία...η άβυσσος ανοίγεται με όλη τη σαγήνη και την απειλητικότητά της: ο πόθος για ζωή κι ο φόβος του θανάτου, ανάκατοι στο ίδιο θάμπωμα, στο ίδιο εκστατικό συναίσθημα."