En una galaxia muy lejana, hace mucho, mucho tiempo…Los noventa. Bruno Manrique es un DJ a punto de dar el salto cuántico a la fama internacional en la Caracas de fin milenio. Envuelto en tramas políticas, arrumacos con el jet set y la ingesta de drogas (legales y no tanto), Manrique se entrecruza con una serie de personajes rumbo a un concierto monumental que amenaza con salirse de madre. Una novela ganadora del premio Herrera Luque Grijalbo 1999.
Una entretenida postal de los noventa, en la que ya asomaba el imbatible humor negro de Lucas García y esa marcada influencia de la cultura audiovisual que se acendraría en "Payback" (su mejor libro a la fecha, creo). Qué bueno haber podido leer por fin esta novela, que durante muchos años fue casi imposible de conseguir por ahí. Tan epidérmica y tan reveladora a la vez. Y luego de leerla... qué alivio saber que los noventa no regresarán jamás, a menos que suceda una conjunción letal de posibilidades históricas, o que sea verdad eso de que la historia es cíclica.
(Con todo, los noventa siguen siendo mi década fetiche. Y LG, un autor predilecto).
Rocanrol de Lucas García se vale de las peripecias de Bruno Manrique, un famoso DJ de radio, para pintar un fresco típico de finales de los años noventa en nuestro país. La novela tiene de todo: sexo, drogas, cinismo, política, corrupción, rumba, caña y la típica visión noventera de «me sabe a mierda todo». Los personajes van y vienen como si no les importara el mañana; se acerca el nuevo milenio y cualquier cosa puede suceder, así que es mejor aprovechar el día y dejar que sean los impulsos los que nos guíen. Es una obra sumamente entretenida; de hecho, el escritor cuenta en el prólogo que eso era lo que quería hacer. Con un lenguaje fresco y coloquial, muchos diálogos, situaciones que llegan a parecer inverosímiles —pero que en el fondo están basados en acontecimientos reales— y un toque de picardía venezolana nos encontramos con una novela que vale la pena leer, cumpliendo su función a todos cabalidad: hacer que pases un buen rato. Yo me divertí que jode.
a pesar de que esto es un sueño con fiebre, me la pasé demasiado bien leyéndomelo. además, no sé si tendré algún sesgo, pero libro que leo escrito por 1 venezolano, libro que está narrado más bonito y más clean que cualquier otro que haya leído definitivamente habrá mucho más lucas garcía para mí :p