Lo descubrí hace años, con su segundo libro, ya que en Ecos de la tragedia (próximamente también os traeré reseña de él) nos hablaba del las historias que rodean el Camping de Los Alfaques (tema que siempre me había llamado la atención), a partir de ahí no pude parar de leerle y desde aquel momento todos los libros que ha publicado han ido sumándose a mis estanterías.
Aunque En busca de lo imposible no fue el primer libro suyo que leí, sí que fue el primero que publico (en mi caso lo conseguí de segunda mano, en cuanto supe de su existencia) y desde sus páginas ya nos damos cuenta de todo lo que prometía Javier como escritor. Sabe plasmar perfectamente todas las emociones, meterte de lleno en la historia que nos cuenta (con un alto nivel de detalle y explicaciones, que demuestran el gran trabajo que hay detrás de sus libros), logrando una ambientación perfecta y nos descubre lugares, historias o testimonios más desconocidos.
En este libro, por ejemplo, nos habla de Belchite, la tragedia de Rocas Altas o de la reencarnada de Autol (estos son algunos de mis capítulos favoritos); a diferencia de Ecos de la tragedia (que tiene el tema central en fenómenos paranormales ocurridos después de una tragedia), entre sus páginas encontraréis que trata de temas diferentes, pero todos con ese toque que da algo que no tiene explicación. La forma de escribir de Javier también ayuda; se lee súper rápido y aun no siendo novela (que las tramas siempre ayudan a que quieras saber más) es realmente adictivo. De verdad, si no habéis leído a este hombre, os lo recomiendo 100% y, por ahora, las personas a las que he convencido se han vuelto un@s viciad@s a sus libros.
Como dato, una de las cosas que más me gustan de este tipo de lecturas (no hace falta decir que me encantan los libros de fenómenos paranormales y que acepto recomendaciones) es descubrir cosas nuevas y buscar todo tipo de cosa que me llame la atención en Google.