Estas páginas contienen un panorama general del carnaval de las coplas que muestra la riqueza artística de este género y lo sitúa en el lugar que le corresponde en nuestro universo cultural. La ciudad de Cádiz funciona durante todo el año como una gran factoría literaria y musical que después presenta sus productos ante el público cada febrero. Esos productos, las coplas, se crean en unas condiciones y con unas finalidades determinadas partiendo de la idea matriz que dicta el tipo, el personaje que encarnará la agrupación. En ellas se pasa revista a los hechos más destacados de la actualidad o se tratan temas de siempre, pero lo importante son las opiniones que sobre ellos expresan los carnavaleros y los procedimientos ingeniosos de los que se valen para hacer reír o para emocionar a quienes los escuchan.
Interesada por el estudio de la filóloga y periodista, la editorial madrileña Izana Editores acaba de publicar El carnaval de las coplas, un arte de Cádiz, una obra que traza un panorama general del «carnaval de las coplas». A través de sus páginas, conocemos los detalles del proceso de creación de cerca de cuatrocientas coplas e incluso las distintas fórmulas que utilizan las agrupaciones para interpretarlas ante el público, con una atención especial a las características que muestran como pequeñas obras literarias. De entre las canciones, la autora ha concedido especial protagonismo al cuplé, por considerarlo la pieza carnavalesca por excelencia, por su humor y transgresión.