Quinto Horacio Flaco (65-8 a. C.) formó para la posteridad, junto con el senior Virgilio y el junior Ovidio, la tríada indiscutida de los grandes poetas romanos. Hijo de un liberto (un antiguo esclavo), su talento literario le valió, en primer lugar, la estima y protección de Gayo Cilnio Mecenas, el que ha dado nombre a los mecenas de todos los tiempos; después, la del propio César Augusto, el primer emperador de Roma, que le tributó públicamente su admiración e incluso quiso hacerlo su secretario. Horacio es, ante todo, el Romanae fidicen lyrae ("el tañedor de la lira romana", el lírico latino por excelencia, y casi el único, en el sentido en que los antiguos entendían el término "lírico"). En sus Odas recreó los difíciles metros de los poetas eolios griegos, Safo y Alceo, que habían florecido en torno al 600 a. C. en la isla de Lesbos. Horacio también fue para la literatura europea el gran modelo de la sátira, tal vez el único género poético que los romanos no debían a los griegos. En las suyas nos da un retrato crítico, pero casi siempre benevolente, de las gentes de su tiempo. En fin, en sus epístolas literarias, y sobre todo en su Arte poética, sentó los preceptos por los que los poetas y dramaturgos se guiaron durante varios siglos, hasta que el vendaval romántico aventó el patrimonio de la tradición clásica.
José Luis Moralejo (Santiago de Compostela, 1943) se licenció en Filología Clásica en la Universidad (luego Complutense) de Madrid, y se doctoró en la de Bolonia, como becario del Colegio de San Clemente de los Españoles, con Premio Extraordinario. Tras haber ejercido como Profesor Adjunto y Agregado en la Universidad Complutense, obtuvo en 1975 la cátedra de Lengua y Literatura Latinas de la Universidad de Oviedo y en 1991 la de Filología Latina de la de Alcalá, que actualmente desempeña. Ha sido profesor invitado en las Universidades de Lovaina, Bolonia y varias de España. Es autor de setenta publicaciones sobre temas diversos de su especialidad. Entre otras distinciones, ha recibido el Premio Menéndez Pelayo del Institut d'Estudis Catalans por su edición del Cancionero amoroso de Ripoll (1987), y el Nacional de Traducción (2009) por su versión de las Sátiras, epístolas y arte poética de Horacio, publicado en la Biblioteca Clásica Gredos, en la que ya había aparecido el año anterior su traducción de las Odas y epodos. Es miembro correspondiente del Deutsches Archäologisches Institut de Berlín y patrono de la Fundación Pastor de Estudios Clásicos.
Librazo, no pensé que iba a ser tan completo. Aborda todas las obras de Horacio, da un contexto histórico de cada una, remarca los vínculos y después retoma aportes teóricos de estudiosos acerca de las estructuras, organización de textos, lenguaje, recursos líricos, etc. Tengo que decir también que no lo terminé. El hecho de simplemente haber leído las Odas me limitó mucho en cuanto a interés a los capítulos donde se tratan las demás obras. Lo que me fue imposible de seguir es el capítulo de Horacio en la posteridad, donde se retoman muchísimos autores del siglo I hasta el siglo XX. Pienso que seguramente volveré a este libro, porque tiene muchísimo más para decir