Los quince relatos recogidos en esta edición entremezclan dilemas y sonrisas; oscilan entre la risa, la ternura y la confusión, sin desprenderse por momentos del infortunio y la desgracia, aspectos característicos en el estilo de Lillo. Sub sole muestra narradores casi indulgentes con los personajes y sus situaciones: Lillo no se olvida del espíritu naturalista de denuncia y radiografía social, pero se ubica en una perspectiva moralizante y reflexiva, que se debate en complejos dilemas en la vida de los individuos, tocando temas como los efectos del poder, las ansias de dominación, la honestidad y la ambición sin que por ello los relatos resulten densos o asfixiantes. El autor recurre a la fantastía y al humor como medios para dotar de frescura, sencillez y cierto optimismo a su segunda colección de cuentos.
Cuentista chileno, considerado el maestro del género del realismo social en su país. Una de sus obras más famosas es Subterra, que retrata la vida de los mineros del carbón de Lota, y en particular en la mina Chiflón del Diablo.
Leí Subterra hace unos 13 años, y recuerdo que la sensación que me dio leer esos cuentos fue mucho morbo y miedo, porque eran demasiado descriptivos, al punto de sentirse muy vívidos. Sin embargo, Sub Sole se siente diferente, siento que los cuentos abarcan más la crudeza de la ruralidad pero desde una perspectiva más mística y llena de metáforas (habían cosas que no entendí ni por si acaso). Asimismo, estos cuentos te hacen ver que tanto en el campo como en las minas, hay mucha oscuridad de la que no se habla, Baldomero Lillo es alguien que escribe desde el dolor y el miedo, y toma estos sentimientos como si fuesen las verdades absolutas que rigen el mundo.
No me sentí identificada con casi ninguna de las historias y sus personajes fueron poco memorables para mi. No obstante, hay varios cuentos que si me entretuvieron, mi favorito sin duda fue el del oro, que hablaba de la profanación de los corazones humanos a costa de la ambición. También me gusto el de una princesa que solo quería ser ella misma, destaque una que otra frase en ese cuento.
En fin, fue un buen libro para leer en los trayectos en micro, si hubiese sido probablemente más atrapante, lo habría estado leyendo en el minuto que me asaltaron y seguiría teniendo un teléfono.
3 ⭐️ es un libro antiguo... muy descriptivo... bueno... hay que estar concentrado para leerlo... corto pero muy denso... el estilo de escritura me resulto un poco tedioso... pero hermoso al mismo tiempo.