Primer volumen de Watchmen a través del cuál entramos en una cargada atmósfera de un siglo XX ligeramente distópico. Hay muchas cosas que se disfrutan cuando se leen los comics de Alan Moore: la atmósfera, lo bien logrados que están los personajes (casi hay monográficos para todos y cada uno de ellos), las otras historias que se entrecruzan (en el caso de Watchmen cabe destacar el comic intercalado de "Los Relatos del Buque Negro"), las historias de Moore también nos invitan a reflexionar, el concepto de 'vigilantes' no es completamente ajeno a nuestra realidad, su postura por encima de la ley es algo a reflexionar y esta obra lo hace de forma muy evocadora y amena. Igual que en V, aquí nos encontramos con 'héroes' más cercanos a nosotros mismos en cuanto a las divagaciones morales. Supongo que mucho se ha dicho ya de esta obra, sigue siendo actual y relevante, muy recomendable.
"Viernes noche, un comediante murió en New York. Alguien lo tiró de una ventan ay su cuerpo se estrelló contra la acera. A nadie le importa. A nadie excepto a mí."
¡Qué decir de este cómic que no se haya dicho ya! Solo es la mitad de la historia, pues Salvat ha partido la historia en dos tomos, pero es que es alucinante el reflejo de la sociedad, la putrefacción de los valores morales, la desidia y la violencia que nos muestra... Es de todo menos una historia de superhéroes.