Es un texto precioso para consultar en momentos de duelos.
Seguramente hay muchas lecturas y análisis posibles desde la filosofía griega y el pensamiento de Séneca, pero sobre todo creo que es un texto que acompaña.
También puede hacérsele una lectura desde el papel de la mujer como mujer y como madre tanto en la Grecia antigua como en la actualidad. Séneca adjudica el dolerse a la mujer:
"por eso nuestros mayores concedieron un espacio de 10 meses al llanto por el marido muerto, por avenirse así, con una institución, a la obstinación de la tristeza femenina: no prohibieron el duelo, pero lo limitaron. Pues ser afectados por un dolor interminable, cuando se pierde a uno de los seres más queridos, es una estúpida ternura, y no ser afectados por dolor alguno es una dureza inhumana: la proporción óptima entre el amor y la razón está en sentir el dolor y dominarlo"
"No afecta la excusa de su condición femenina a aquella que ha estado libre de todos los vicios mujeriles"
El papel de madre me hace preguntarme también por el papel de las madres en la construcción de memoria y la resistencia en Latinoamérica: las madres de la Plaza de Mayo, las Madres de Soacha, las de la Candelaria, en general MAFAPO.
También hay reflexiones sobre el exilio, sobre los conceptos/sentimientos de patria, nación, región y una pregunta misma por las fronteras:
"no puede encontrarse exilio alguno dentro del mundo, pues en éste no hay nada ajeno al hombre; el brillo de los cielos está a igual distancia de cualquier parte, todos los astros distan lo mismo de todos los hombres".
Mi frase favorita de todo el libro: "Has perdido todos tus males si aún no has aprendido a ser desgraciada".
Precioso. Para volver a él.