El Elogio de la Nieve es de esos cuentos que tenés que leer cada tanto para acordarte de que sos uruguayo. Es un hermano de Qué lástima de Paco Espínola, de un cuento corto de Benedetti, un primo lejano de Onetti. No me volvió loca, los demás cuentos de la edición que tenía tampoco, pero supo hacerme sentir ese cariño por las páginas que escribieron los que tienen la misma nacionalidad que yo.