ETERNA BRISA es una hermosa historia acerca de dos mujeres que buscan, cada una a su manera, la libertad. Brisa y Amelia proceden de mundos muy distintos y, sin embargo, la casualidad —o el destino— hace que sus caminos se crucen. A partir de ese momento surge una amistad y un amor peculiares, desinteresados y puros que las conducirá a vivir una intensa aventura, plena de momentos sencillos, amables y humanos que permitirán que ambas puedan crecer. Acompañar a estas dos mujeres extraordinarias en su particular viaje resulta un verdadero placer para los sentidos y un perfecto alivio para almas cansadas, no nos cabe la menor duda. ETERNA BRISA es una hermosa historia llena de sensibilidad y verdad, una novela romántica distinta, un extraordinario canto a la vida.
Fernando ha conseguido acostumbrarnos a sus historias rellenas y envueltas de una prosa sublime que exalta nuestras emociones con su típica sutileza y cuidado. Es un escritor delicado y exigente que va marcando la literatura actual. Llegará muy lejos. Además, todas sus portadas son preciosas. Un saludo cordial.
Otra maravillosa historia de Fernando. Es la tercera obra que leo de este autor y me encanta la sensibilidad, la humanidad de los personajes. Novelas cortas llenas de sabiduría. Me encantan las obras que me llevan a viajar a diferentes lugares, que hacen referencia a libros y a canciones.
Fernando Gómez Mancha es un escritor que se define como «dueño de una escritura sencilla, pero cuidada, entreverada de aspectos oníricos y con una clara vocación estética». Después de haber leído tres novelas suyas (todas ellas correspondientes a su segona etapa), puedo decir que se trata de una definición muy ajustada a la realidad.
Eterna Brisa es una obra que tiene dos ediciones en papel. Una en Amazon, mediante su plataforma de publicación Createspace y otra especial para «Amigos del autor». La de Amazon tiene el formato y material acostumbrados, pero la especial, financiada mediante una especie de crowdfunding, tiene una mayor calidad de papel, además de solapas.
Si vamos por partes, tenemos que empezar por lo que se ve en el exterior: el título y la portada (dos elementos integrados entre ellos). El título juega con una cierta polisemia de sus dos palabras. Da relevancia a uno de los dos personajes principales y explica las intenciones del autor, además de su estilo metafórico y poético.
La portada tiene un dibujo tipo mandala en la que aparecen unos colores muy agradables y algunos motivos jipis que no son casuales, aunque sería un error que alguien pensara que esa va a ser la temática de la historia. Cabe decir que se trata de una imagen de un banco de imágenes, pero en el momento de escribir esta reseña no he encontrado otro libro que la utilice (ese es uno de los problemas contemporáneos de las cubiertas y lo he tratado en otra entrada del blog). Tanto el motivo de la portada como la tipografía ondulada del título y el nombre del autor, tienen un aire muy femenino que va en consonancia con lo que vamos a encontrar en su interior.
El ambiente que nos encontramos es real, ya que corresponde a lugares que existen, pero idealizados y esquemáticos, con descripciones muy generales y enumerativas, lo justo para situar el momento de acción. Estas descripciones tan escuetas y muchas veces limitadas a la enumeración de lugares comunes funcionan porque se trata de una historia intimista, en la que el encuadre geográfico y temporal no es lo más importante. En vez de Siena o Florencia, las dos protagonistas podrían estar circulando por Roma y Nápoles y sería lo mismo. El autor recurre a esos lugares, sobre todo en el caso de las ciudades turísticas, porque todos tenemos en la mente al menos una visión superficial y pintoresca de los monumentos citados.
En esta novela predomina lo emotivo. Todo es genial para la narradora (una de las protagonistas): el paisaje, el viaje, la comida, la relación entre ella y Brisa). Fernando tiene una preocupación cirujana por proyectar unas emociones muy determinadas y controladas. Así, la historia tiene la paradoja de ser un trabajo racional de precisión con el objetivo de despertar y modular la emoción del lector (casi tendría que utilizar «lectora» como genérico). Y en ocasiones el discurso narrativo llega al filo de lo cursi; hasta la narradora, al final, reconoce que el nombre de su novela (que no es otro que Eterna Brisa), puede considerarse cursi).
El asunto de esta obra puede leerse en la sinopsis, así que me lo voy a ahorrar. Tan solo quiero decir que se trata de una road novel (si no existía este concepto, a partir de ahora ya existe) de dos mujeres a lo largo de la costa mediterránea española, francesa e italiana. El protagonismo es compartido entre dos únicos personajes, Amelia y Brisa, y todos los demás seres humanos que aparecen son, en el mejor de los casos, simples figurantes. Las dos mujeres tienen edades e historias personales muy diferentes, como tiene que ser para generar el contraste, y Fernando dedica capítulos enteros a hacer una regresión para contarnos de la boca de ellas su pasado. En el caso de Amelia, ese pasado podría ser una novela aparte y creo que queda separado de su presente ya que, si Fernando no parase la acción para meter esa narración, no tendríamos por qué ver ningún síntoma en sus acciones y pensamientos presentes. Me hubiese gustado ver que su relación con sus padres y con su marido, ambas difíciles, hubiese quedado reflejada en su carácter o, como mínimo, en algún altibajo emocional. De Brisa no puedo decir mucho ya que no es mi intención espoilear. Tan solo que su pasado es más enigmático y que tiene tendencias dominantes que, de haber continuado su relación con Amelia, a lo mejor esta se hubiera dado cuenta de que no todo era tan chachipiruli como quería creer.
La caracterización de ambos personajes es directa: una descripción gradual del físico, del carácter y del pasado. En este sentido echo en falta que Fernando dejase algo para la imaginación del lector, que hubiese más sutilidad para que cada uno de nosotros, lectores, nos creásemos nuestra propia versión de Brisa y de Amelia. La caracterización es estática, casi sin evolución. Seguro que es la intención del autor, pero el resultado es que esos dos personajes son iguales durante toda la novela y, además, idénticos para todos los lectores.
La estructura es un flash-back lineal, la forma más sencilla y tradicional de ese recurso narrativo. La historia transcurre en pocas semanas, sin concretar, siguiendo un orden cronológico y alternando el ritmo lento y rápido en un capítulo o entre capítulos. Cabe decir que el epílogo rompe esta dinámica y en poco más de dos páginas Fernando ata todos los cabos sueltos menos uno.
Los capítulos son muy breves (cincuenta y dos en una novela de doscientas páginas) y se leen de un tirón. Como bien anuncia Fernando, su prosa es muy emotiva y preocupada por proyectar la emoción exacta en el lector, impidiendo que este tenga opción de libre albedrío.
El único tema presente es esa mezcla de amistad y amor casi casto pero aún así enrarecido entre las dos protagonistas, con una despreocupación total por los temas importantes. Son ellas dos y nada más.
En cuanto a la edición especial, que es la que tengo yo, a lo dicho tengo que añadir que la maquetación podría mejorarse. Tiene la letra algo grande y los espacios entre palabras en no pocas ocasiones llaman la atención por su anchura excesiva. Hay algunas palabras mal cortadas, pocas pero llaman la atención y te sacan de la historia. Por contra, no vi un solo error ortotipográfico y eso es muy de agradecer.
Por temática este libro no me hubiese llamado la atención pero, al haber leído antes dos más de Fernando, no me lo pensé dos veces y participé en ese crowdfunding. Es una historia que no puedes dejar de leer, con un momento onírico que me sobra (el de las bombillas estallando, pero tengo que reconocer que es un prejuicio mío contra el realismo mágico) y con dos características de estilo de Fernando que no comparto: un exceso de adverbios terminados en -mente y la anteposición casi absoluta de los adjetivos delante del sustantivo.
Eterna Brisa es recomendable para todo tipo de lectores que alguna vez necesite sumergirse en una historia bonita que te deja muy buen sabor de boca.
Una novela donde cada uno de sus personajes se libera de sus cadenas para alcanzar la libertad, ya sea encontrarse a uno mismo, gozar del último instante de la vida sin compadecerse por ese final amargo o el perdón de una hija. Maravillosa.
Del autor de "El viejo cocinero o Cécile y las estrellas" termino de leer "Eterna Brisa" y si el primero me pareció una obra increíble... lo sorprendente es que este libro me ha gustado incluso más. La contraportada nos lo resume como un libro que es un canto a la vida, ciertamente lo es, pero también un canto al amor a la amistad y a la libertad. Vídeo reseña en el canal: https://www.youtube.com/watch?v=WJBBq... Reseña en el blog https://www.librosfamososydesconocido...
Te vas a sentir identificado con Amelia y vas a amar a Brisa. Es un libro muy bonito que te va a sorprender e impresionar por la cantidad de emociones que inspira en el lector. Es una de esas joyas literarias que puedes recomendar a todo el mundo muy tranquilo de que la van a disfrutar.
Si os gustó "El viejo cocinero o Cécile y las estrellas" no os perdáis esta obra estupenda de Fernando G. Mancha.
Una historia, dentro de otra historia y rodeada de otras, donde las protagonistas son mujeres únicas e irrepetibles, como lo somos todas. Me atrevería a decir que es un homenaje a nosotras que desde siempre hemos tenido tantas cosas contra las que batallar, tantos retos que superar para encontrar nuestro hueco en una sociedad llena de obstáculos. No deja de sorprenderme cómo el autor dota a sus personajes de esa voz tan íntima y femenina, con esa sensibilidad y este toque poético, como con pocas palabras consigue siempre contarnos mucho, conmovernos y hasta devolvernos un poquito de ese mundo que creemos que no existe fuera de los libros. "Eterna Brisa" es amor, ilusión, ganas de volar, de soñar y por qué no, de sentirnos más vivas y más Mujer.
Un libro precioso. Escrito de forma exquisita, con mucha sensibilidad, de tal forma que te deja los sentimientos a flor de piel. De la mano de Brisa y Amelia hacemos un viaje por Italia y Francia en la que vamos descubriendo sus vidas y somos testigos del afianzamiento de su amistad. En contra tengo que decir, que si yo me encuentro con alguien como Brisa hubiera pensado que tenía algún problema psiquiátrico.
Terminado. Una maravilla. Está dividido en capítulos muy cortos y es una historia cortita, pero de las que llegan dentro y se quedan contigo. Me ha resultado fácil de leer, ameno, sencillo a la vez que cargado de enseñanzas, ternura, amistad, fuerza, libertad y mucha vida. Recomendado 100%.
Sencillo y hermoso canto a la libertad, sobre todo femenina, plasmada a través de dos mujeres valientes y emocionantes. Una recomendación para abrir ojos, almas y corazones.
(Copia desde mi Instagram @agamundisr_escritor / @leyendoconalice)
Konnichiwa a todas, lectoras 🌸
Hoy os traigo la reseña de Eterna Brisa, una historia de drama escrita por Fernando Gómez Mancha, ambientada en los últimos años de la década de los años setenta de la mano de Amelia y Brisa, dos mujeres muy diferentes. Dicho esto, empezamos:
🌬 La trama nos introduce a Amelia, una dama que decide abandonar España, dejándo todo atrás, para visitar Francia. En una bella playa su mirada se cruza con la de Brisa, una llamativa joven que la inquieta por sus formas y apariencia. La buena sintonía entre ambas las llevará a formar un vínculo muy especial.
🌬 Esta historia nos es narrada con una sintaxis experta, con múltiples referencias al arte y a los paisajes, especialmente del país galo e italiano. No obstante, lo más llamativo es la introducción de pasajes de la novela "Nada" de Carmen Laforet, obra con la cual he sentido cierta sintonía. Acerca de los escenarios puedo decir que su descripción es testimonial, pues la acción se centra en la evolución de los personajes.
🌬Acerca de los personajes, tengo en cuenta que en el libro se señala el elemento biográfico como clave, lo que determina mi análisis. Si bien no valoro un hecho objetivo, puedo indicar que, si la obra fuera ficción, como lector pensaría en los clichés y arquetipos clásicos que incluyen el dinero abundante, la libertad y el choque de pensamientos y costumbres.
🌸Conclusión: Eterna Brisa me ha parecido una buena obra de drama. Presenta un buen estilo narrativo, pone de manifiesto el contraste entre dos mujeres muy diferentes y nos sorprende por el nivel cultural del autor. Si bien es un texto que recomiendo y luce un elegante elemento poético, la experiencial se me hizo ligeramente superficial.