Okay, sin deberla ni temerla un día stalkeando en Instagram el perfil de un hombre que tiene solo fotos de libros gays, me encontré con este ejemplar, me interesó, moví pendientes y lecturas actuales para leer este libro y no mames con la madriza que me puso.
La trama en sí es sencilla: Carlo se enamora de Paolo, el novio de su prima Lorena, a la vez que tiene un fetiche enorme por sus botas de hule que usa para trabajar. El libro de sencillo no tiene ni una página, es mucha introspección y a pesar de eso no se hace aburrido en ningún momento. La historia se desarrolla en un contexto de pueblo, así que creo que si bien bastantes personas se pueden identificar, muchos gays de pueblo literal se verían reflejados en el libro, yo crecí en un pueblo y me dolió bastante leerlo, me reí mucho y abogué por Carlo y su felicidad junto a Paolo, pero el autor decidió ser realista y no escribir cosas que nunca pasan; estuvo bastante interesante e incómodo recordar las propias vivencias a la vez que Carlo cuenta las de él.
Creo que también es un gran ensayo sobre el fetichismo, personajes como Oliver nos ayudan a entender un poco más de este matiz en las personas que tienen un fetiche.
A mi punto de vista es un libro muy sensual y seductor y eso a pesar de que no hay explicitez a la hora de narrar las escenas sexuales, es una narración bastante atrayente, el hecho de que muchas de las experiencias de Carlo parecen experiencias propias del lector, sumado al estilo narrativo del escritor y su gran experiencia hacen que te sientas en tu pueblo, yo el libro literalmente lo ubiqué en el pueblo donde yo crecí, fue bastante fácil ya que da la gran grata casualidad de que yo también atendí una papelería, a órdenes de mis papás, entonces lo que se narraba del pueblo y de la casa de Carlo yo lo ubicaba en el mío y en mi propia casa, para bien o para mal así fue y ni modo.
Este tipo de libros son los que deberían leer los autores nuevos que se animan a escribir historias de chicos gays de campo, en este caso el autor nació en un pueblo y tuvo la experiencia de trabajar como lo hacía Paolo o Carlo en su momento, es difícil entender la experiencia gay en el campo desde un punto de vista de Ciudad. Y no sé por qué, pero enamorarse de alguien que nunca te va a pelar es diferente en el campo, no sé si es cierto pero así lo creo yo desde mi experiencia.
Igual no sé donde estuvo este libro todo este tiempo y por qué no lo había leído antes, me hace darme cuenta de la enorme cantidad de historias que quiero y puedo descubrir, y renegar de la poca visibilidad de se le dan a estos autores, tanto nacional como internacionalmente.
Si bien he leído muchos libros que resuenan conmigo, este se queda pegado a mi, y en cuanto pueda comprarlo en su versión física lo haré y lo volveré a leer y a releer hasta que un día diga que ya no puedo más.
Es una historia muy real y muy lógica, incluye una posible superación y tiene un final feliz, un final sano, ¿me gustó el final? Pues sí pero yo quería fantasear, terminé como aquel meme con Florence Pugh caminando mientras llora, con la frase que dice “yo después de leer un libro donde los protagonistas no terminan juntos porque la enseñanza era superarse” o algo parecido, así terminé, así estoy ahorita y me vale madres porque no voy a superar este libro pronto, abrió y desbloqueó muchos recuerdos y por el momento me voy a recrear en ellos.
Bastante recomendado.