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Toda esa gran verdad
Carlo sabe que las botas de hule de Paolo encierran un éxtasis exclusivo, hecho únicamente para él. Lo atrapan, lo enervan, lo transgreden como él a ellas. También sabe que su fetichismo es de por sí un riesgo, y que lo es más en el pueblo lleno de establos donde ambos viven. Por obra y gracia de la cercanía de Paolo, Carlo llega a sentirse como Adán y Eva al mismo tiempo, expulsado no del Paraíso, sino de Dios.
Por consejo de Oliver, su iniciador en los misterios corporales, busca robar esas botas para posesionarse de Paolo y estirar esa alegoría hasta convertirla en la doctrina universal desde donde observe el mundo, aunque es muy probable que por ello termine como un paria en su propia tierra y tenga que esconderse cada vez más a fin de ser medianamente feliz, pues, como Oliver le advierte, no es posible llegar impune a tanta perversión.
Por consejo de Oliver, su iniciador en los misterios corporales, busca robar esas botas para posesionarse de Paolo y estirar esa alegoría hasta convertirla en la doctrina universal desde donde observe el mundo, aunque es muy probable que por ello termine como un paria en su propia tierra y tenga que esconderse cada vez más a fin de ser medianamente feliz, pues, como Oliver le advierte, no es posible llegar impune a tanta perversión.
- GenresLGBT
307 pages
First published January 1, 2006
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Community Reviews
Displaying 1 - 23 of 23 reviews
October 24, 2020
Me encantaría decir que fue de lo mejor que he leído, pero ya desde el hecho de buscar el libro por el tema del fetichismo creo que solo se podría estar fascinado con un libro así si el autor mágicamente extrajera nuestros deseos y pensamientos desde nuestro cerebro y lo pusiera sobre el papel.
En otras palabras, me quedé con ganas de más. Más escenas, más descripciones, más revelaciones para el protagonista, más (u otro) final, más perversión.
Pero en sí, definitivamente es una muy buena novela. Lo que me fascinó es reconocer toda la inspiración, que se respira en la obra, sobre Mishima; sobre ese templo de oro, ese deseo de destruirlo, de apropiarse de él, esas confesiones de una máscara.
Me gustó Paolo, como chico y como personaje. De los demás no quedé tan fascinado. Ni por descubrir el secreto que no revela el personaje que es ajeno al pueblo. En cierta forma diría que Carlo está demasiado trabajado. Un personaje que no aguantó la carrera de Comunicación ni llevó estudios creo que no es factible para expresarse tan eficaz, conciso y extenso sobre el tema que le carcome el alma. Porque si una persona que vive eso, también lo entiende a ese nivel, no estaría tan torturado.
Fuera de eso (y de que en algunos puntos me perdí sobre la línea de tiempo por la falta de capítulos) yo digo que se nota el nivel de conocimiento sobre el tema por parte del autor. Aunque en una entrevista escuché que sí calificaba a la novela como algo "perverso", yo diría que la novela es igual de humana que Mishima aceptando su insoportable levedad del ser. Los personajes no se vuelven perversos, sino humanos. Se vuelven seres humanos, se aceptan los unos a otros y, finalmente, se aceptan a sí mismos.
Por la parte "porno" me habría encantado que la novela se fuera por esa vertiente de la "perversión". Pero creo que, como explica Carlo en alguna parte, se trata más de la "obsesión", de ese odio hacia algo pero que a la vez nos resulta imposible el ignorarlo.
En otras palabras, me quedé con ganas de más. Más escenas, más descripciones, más revelaciones para el protagonista, más (u otro) final, más perversión.
Pero en sí, definitivamente es una muy buena novela. Lo que me fascinó es reconocer toda la inspiración, que se respira en la obra, sobre Mishima; sobre ese templo de oro, ese deseo de destruirlo, de apropiarse de él, esas confesiones de una máscara.
Me gustó Paolo, como chico y como personaje. De los demás no quedé tan fascinado. Ni por descubrir el secreto que no revela el personaje que es ajeno al pueblo. En cierta forma diría que Carlo está demasiado trabajado. Un personaje que no aguantó la carrera de Comunicación ni llevó estudios creo que no es factible para expresarse tan eficaz, conciso y extenso sobre el tema que le carcome el alma. Porque si una persona que vive eso, también lo entiende a ese nivel, no estaría tan torturado.
Fuera de eso (y de que en algunos puntos me perdí sobre la línea de tiempo por la falta de capítulos) yo digo que se nota el nivel de conocimiento sobre el tema por parte del autor. Aunque en una entrevista escuché que sí calificaba a la novela como algo "perverso", yo diría que la novela es igual de humana que Mishima aceptando su insoportable levedad del ser. Los personajes no se vuelven perversos, sino humanos. Se vuelven seres humanos, se aceptan los unos a otros y, finalmente, se aceptan a sí mismos.
Por la parte "porno" me habría encantado que la novela se fuera por esa vertiente de la "perversión". Pero creo que, como explica Carlo en alguna parte, se trata más de la "obsesión", de ese odio hacia algo pero que a la vez nos resulta imposible el ignorarlo.
November 9, 2023
Es una novela muy interesante sobre un adolescente llamado Carlo, que vive en un pequeño pueblo. Él va descubriendo su homosexualidad y, al mismo tiempo, su fetichismo.
La manera de narrar es muy buena y logré disfrutar y mantenerme a la expectativa. El desenlace se me hizo agridulce pero era lo esperado.
Solo siento que le sobran varios fragmentos en los que el protagonista se va en ensoñaciones que no aportan nada a la trama y se pueden omitir perfectamente.
La manera de narrar es muy buena y logré disfrutar y mantenerme a la expectativa. El desenlace se me hizo agridulce pero era lo esperado.
Solo siento que le sobran varios fragmentos en los que el protagonista se va en ensoñaciones que no aportan nada a la trama y se pueden omitir perfectamente.
August 5, 2026
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
¿Qué fue esto?????? Tiene un no sé qué que qué sé yo. Me encantó.
Carlo, maligno y entrañable, me causaban gracia algunas de sus ocurrencias y pensamientos, su personalidad en general.
Que narrativa tan bella, me gustó mucho. Lírica y con tintes reflexivos pero siempre dentro de una sencillez que hace que la lectura fluya y te quedes en ella por mucho rato.
Y sobre todo, con cierta intriga y suspenso. Buenisimooooo!!!!!!!
¿Qué fue esto?????? Tiene un no sé qué que qué sé yo. Me encantó.
Carlo, maligno y entrañable, me causaban gracia algunas de sus ocurrencias y pensamientos, su personalidad en general.
Que narrativa tan bella, me gustó mucho. Lírica y con tintes reflexivos pero siempre dentro de una sencillez que hace que la lectura fluya y te quedes en ella por mucho rato.
Y sobre todo, con cierta intriga y suspenso. Buenisimooooo!!!!!!!
July 5, 2023
A pesar de que Belmondo es un pueblo inventado, a muchos nos suena conocido. La vida del campo, las intrigas, las pasiones secretas y las reglas implícitas son algunas de las cosas que se cuecen en este lugar, donde Carlo va a descubrir un deseo impúdico por las botas de hule de Paolo, el novio de su prima.
Miran en silencio, esperan entre las tinieblas. Olor, textura, aluvión de recuerdos. ¿Qué de tu energía permanece en tus botas mientras vives alejado de ellas?
La obsesión de Carlo crece a lo largo de las páginas, y lo lleva a la desesperación, pero también lo libera de la moralidad belmondina. En un pueblo donde quienes se desvían de la heteronorma no pueden imaginar un futuro posible, asumir la perversión es un acto valiente. Hubo partes que me tenían en suspenso por lo arriesgado del asunto. Si bien es cierto que hubiera esperado quizás más erotismo de una novela fetichista, tiene sus momentos.
Algo inegable es que la psique de Carlo es fascinante. No sé qué tanto haya del autor en la novela, puesto que tiene elementos autobiográficos ficcionalizados, pero la introspección del protagonista en cuanto a sus motivaciones es espeluznantemente verosímil. La narración en primera persona contribuye a que uno pueda meterse en la mente de Carlo, aunque quizás por eso también los demás personajes se sienten flojos en momentos. Parece que nadie tiene motivaciones y deseos propios más que el narrador; todos parecen actuar en función de él. Y no sé si es la perspectiva sesgada del protagonista o del autor, pero un poco de complejidad a los demás personajes no habría caído nada mal, sobretodo a la prima.
Algo que me gustó fueron las referencias a otros libros, películas y canciones, empezando con la novela de Yukio Mishima "Confesiones de una máscara". Me puedo imaginar que Eduardo Montagner encontró el tono indicado para el libro en Mishima, con sus personajes atormentados que miran a su entorno como desde fuera, como ajenos a todo. En general fue una buena lectura, aunque menos provocativa de lo que promete.
Miran en silencio, esperan entre las tinieblas. Olor, textura, aluvión de recuerdos. ¿Qué de tu energía permanece en tus botas mientras vives alejado de ellas?
La obsesión de Carlo crece a lo largo de las páginas, y lo lleva a la desesperación, pero también lo libera de la moralidad belmondina. En un pueblo donde quienes se desvían de la heteronorma no pueden imaginar un futuro posible, asumir la perversión es un acto valiente. Hubo partes que me tenían en suspenso por lo arriesgado del asunto. Si bien es cierto que hubiera esperado quizás más erotismo de una novela fetichista, tiene sus momentos.
Algo inegable es que la psique de Carlo es fascinante. No sé qué tanto haya del autor en la novela, puesto que tiene elementos autobiográficos ficcionalizados, pero la introspección del protagonista en cuanto a sus motivaciones es espeluznantemente verosímil. La narración en primera persona contribuye a que uno pueda meterse en la mente de Carlo, aunque quizás por eso también los demás personajes se sienten flojos en momentos. Parece que nadie tiene motivaciones y deseos propios más que el narrador; todos parecen actuar en función de él. Y no sé si es la perspectiva sesgada del protagonista o del autor, pero un poco de complejidad a los demás personajes no habría caído nada mal, sobretodo a la prima.
Algo que me gustó fueron las referencias a otros libros, películas y canciones, empezando con la novela de Yukio Mishima "Confesiones de una máscara". Me puedo imaginar que Eduardo Montagner encontró el tono indicado para el libro en Mishima, con sus personajes atormentados que miran a su entorno como desde fuera, como ajenos a todo. En general fue una buena lectura, aunque menos provocativa de lo que promete.
July 19, 2026
Llegué a Toda esa gran verdad, de Eduardo Montagner Anguiano, con bastante escepticismo. Justo antes de que iniciara el mes del Pride, me propuse buscar literatura con temática LGBT+ ambientada en México y que saliera de lo común. Tras mucho scrollear entre portadas extranjeras o títulos que ya conocía, me topé con esta. Confieso que me llamó la atención de inmediato; despertó en mí una extraña familiaridad. Crecí en un rancho donde era habitual ver retratos en corrales, rodeados de paja y ganado, así que ese portada me conectó directo con mi propia historia.
Mi interés creció exponencialmente al ver la contraportada: traía una recomendación de Fernanda Melchor que calificaba la obra de inusual y provocativa. Eso le sumó mil puntos de aura. LOL. Sin embargo, la sinopsis me hizo dudar; temía que el enfoque en el fetichismo del protagonista (su fascinación por las botas de hule de su compañero Paolo) fuera mero morbo escatológico.
El fetichismo no es el eje plano de la novela. Carlo, el protagonista, es un personaje interesantísimo, contradictorio y analítico que se está descubriendo. A través de su mirada, somos testigos de un triángulo sutil con su amigo Paolo y su prima Lorena, en un entorno rural que lo confronta constantemente con las expectativas sociales. Aunque el deseo explota hacia el final con tintes provocadores y pasolinianos, lo que verdaderamente me obsesionó de la novela es su riqueza verbal. El lenguaje de Montagner Anguiano es majestuoso, preciso y con una clara devoción por lo literario. Además, las referencias explícitas musicales o las literarias, como refugio del protagonista, a autores como Pier Paolo Pasolini y Yukio Mishima son un deleite.
Aunque hacia el desenlace sentí algunas páginas un tanto condescendientes y explicativas de más con el lector, el tono general es impecable. Para mí, la novela fue un espejo: revivir la atmósfera de un pueblo ganadero, la presencia de los vaqueros, el olor a tierra y las dinámicas de una comunidad pequeña donde todos se conocen, me hizo sentir la historia peligrosamente cerca.
Si quieren ver mi experiencia y reacciones en tiempo real mientras devoraba este libro, ya tienen disponible el vlog de lectura en mi canal de YouTube.
Mi interés creció exponencialmente al ver la contraportada: traía una recomendación de Fernanda Melchor que calificaba la obra de inusual y provocativa. Eso le sumó mil puntos de aura. LOL. Sin embargo, la sinopsis me hizo dudar; temía que el enfoque en el fetichismo del protagonista (su fascinación por las botas de hule de su compañero Paolo) fuera mero morbo escatológico.
El fetichismo no es el eje plano de la novela. Carlo, el protagonista, es un personaje interesantísimo, contradictorio y analítico que se está descubriendo. A través de su mirada, somos testigos de un triángulo sutil con su amigo Paolo y su prima Lorena, en un entorno rural que lo confronta constantemente con las expectativas sociales. Aunque el deseo explota hacia el final con tintes provocadores y pasolinianos, lo que verdaderamente me obsesionó de la novela es su riqueza verbal. El lenguaje de Montagner Anguiano es majestuoso, preciso y con una clara devoción por lo literario. Además, las referencias explícitas musicales o las literarias, como refugio del protagonista, a autores como Pier Paolo Pasolini y Yukio Mishima son un deleite.
Aunque hacia el desenlace sentí algunas páginas un tanto condescendientes y explicativas de más con el lector, el tono general es impecable. Para mí, la novela fue un espejo: revivir la atmósfera de un pueblo ganadero, la presencia de los vaqueros, el olor a tierra y las dinámicas de una comunidad pequeña donde todos se conocen, me hizo sentir la historia peligrosamente cerca.
Si quieren ver mi experiencia y reacciones en tiempo real mientras devoraba este libro, ya tienen disponible el vlog de lectura en mi canal de YouTube.
November 23, 2024
Okay, sin deberla ni temerla un día stalkeando en Instagram el perfil de un hombre que tiene solo fotos de libros gays, me encontré con este ejemplar, me interesó, moví pendientes y lecturas actuales para leer este libro y no mames con la madriza que me puso.
La trama en sí es sencilla: Carlo se enamora de Paolo, el novio de su prima Lorena, a la vez que tiene un fetiche enorme por sus botas de hule que usa para trabajar. El libro de sencillo no tiene ni una página, es mucha introspección y a pesar de eso no se hace aburrido en ningún momento. La historia se desarrolla en un contexto de pueblo, así que creo que si bien bastantes personas se pueden identificar, muchos gays de pueblo literal se verían reflejados en el libro, yo crecí en un pueblo y me dolió bastante leerlo, me reí mucho y abogué por Carlo y su felicidad junto a Paolo, pero el autor decidió ser realista y no escribir cosas que nunca pasan; estuvo bastante interesante e incómodo recordar las propias vivencias a la vez que Carlo cuenta las de él.
Creo que también es un gran ensayo sobre el fetichismo, personajes como Oliver nos ayudan a entender un poco más de este matiz en las personas que tienen un fetiche.
A mi punto de vista es un libro muy sensual y seductor y eso a pesar de que no hay explicitez a la hora de narrar las escenas sexuales, es una narración bastante atrayente, el hecho de que muchas de las experiencias de Carlo parecen experiencias propias del lector, sumado al estilo narrativo del escritor y su gran experiencia hacen que te sientas en tu pueblo, yo el libro literalmente lo ubiqué en el pueblo donde yo crecí, fue bastante fácil ya que da la gran grata casualidad de que yo también atendí una papelería, a órdenes de mis papás, entonces lo que se narraba del pueblo y de la casa de Carlo yo lo ubicaba en el mío y en mi propia casa, para bien o para mal así fue y ni modo.
Este tipo de libros son los que deberían leer los autores nuevos que se animan a escribir historias de chicos gays de campo, en este caso el autor nació en un pueblo y tuvo la experiencia de trabajar como lo hacía Paolo o Carlo en su momento, es difícil entender la experiencia gay en el campo desde un punto de vista de Ciudad. Y no sé por qué, pero enamorarse de alguien que nunca te va a pelar es diferente en el campo, no sé si es cierto pero así lo creo yo desde mi experiencia.
Igual no sé donde estuvo este libro todo este tiempo y por qué no lo había leído antes, me hace darme cuenta de la enorme cantidad de historias que quiero y puedo descubrir, y renegar de la poca visibilidad de se le dan a estos autores, tanto nacional como internacionalmente.
Si bien he leído muchos libros que resuenan conmigo, este se queda pegado a mi, y en cuanto pueda comprarlo en su versión física lo haré y lo volveré a leer y a releer hasta que un día diga que ya no puedo más.
Es una historia muy real y muy lógica, incluye una posible superación y tiene un final feliz, un final sano, ¿me gustó el final? Pues sí pero yo quería fantasear, terminé como aquel meme con Florence Pugh caminando mientras llora, con la frase que dice “yo después de leer un libro donde los protagonistas no terminan juntos porque la enseñanza era superarse” o algo parecido, así terminé, así estoy ahorita y me vale madres porque no voy a superar este libro pronto, abrió y desbloqueó muchos recuerdos y por el momento me voy a recrear en ellos.
Bastante recomendado.
La trama en sí es sencilla: Carlo se enamora de Paolo, el novio de su prima Lorena, a la vez que tiene un fetiche enorme por sus botas de hule que usa para trabajar. El libro de sencillo no tiene ni una página, es mucha introspección y a pesar de eso no se hace aburrido en ningún momento. La historia se desarrolla en un contexto de pueblo, así que creo que si bien bastantes personas se pueden identificar, muchos gays de pueblo literal se verían reflejados en el libro, yo crecí en un pueblo y me dolió bastante leerlo, me reí mucho y abogué por Carlo y su felicidad junto a Paolo, pero el autor decidió ser realista y no escribir cosas que nunca pasan; estuvo bastante interesante e incómodo recordar las propias vivencias a la vez que Carlo cuenta las de él.
Creo que también es un gran ensayo sobre el fetichismo, personajes como Oliver nos ayudan a entender un poco más de este matiz en las personas que tienen un fetiche.
A mi punto de vista es un libro muy sensual y seductor y eso a pesar de que no hay explicitez a la hora de narrar las escenas sexuales, es una narración bastante atrayente, el hecho de que muchas de las experiencias de Carlo parecen experiencias propias del lector, sumado al estilo narrativo del escritor y su gran experiencia hacen que te sientas en tu pueblo, yo el libro literalmente lo ubiqué en el pueblo donde yo crecí, fue bastante fácil ya que da la gran grata casualidad de que yo también atendí una papelería, a órdenes de mis papás, entonces lo que se narraba del pueblo y de la casa de Carlo yo lo ubicaba en el mío y en mi propia casa, para bien o para mal así fue y ni modo.
Este tipo de libros son los que deberían leer los autores nuevos que se animan a escribir historias de chicos gays de campo, en este caso el autor nació en un pueblo y tuvo la experiencia de trabajar como lo hacía Paolo o Carlo en su momento, es difícil entender la experiencia gay en el campo desde un punto de vista de Ciudad. Y no sé por qué, pero enamorarse de alguien que nunca te va a pelar es diferente en el campo, no sé si es cierto pero así lo creo yo desde mi experiencia.
Igual no sé donde estuvo este libro todo este tiempo y por qué no lo había leído antes, me hace darme cuenta de la enorme cantidad de historias que quiero y puedo descubrir, y renegar de la poca visibilidad de se le dan a estos autores, tanto nacional como internacionalmente.
Si bien he leído muchos libros que resuenan conmigo, este se queda pegado a mi, y en cuanto pueda comprarlo en su versión física lo haré y lo volveré a leer y a releer hasta que un día diga que ya no puedo más.
Es una historia muy real y muy lógica, incluye una posible superación y tiene un final feliz, un final sano, ¿me gustó el final? Pues sí pero yo quería fantasear, terminé como aquel meme con Florence Pugh caminando mientras llora, con la frase que dice “yo después de leer un libro donde los protagonistas no terminan juntos porque la enseñanza era superarse” o algo parecido, así terminé, así estoy ahorita y me vale madres porque no voy a superar este libro pronto, abrió y desbloqueó muchos recuerdos y por el momento me voy a recrear en ellos.
Bastante recomendado.
June 12, 2025
Una novela que trata de manera desafiante los temas del deseo, el fetichismo y la identidad sexual en una sociedad profundamente conservadora. A través de la historia de Carlo, un joven que vive en una zona rural de México, Eduardo Montagner Anguiano construye una tragedia homoerótica que destaca entre las obras mexicanas contemporáneas que abordan la temática LGBTQ+.
La llegada de Lorena, la prima del protagonista, introduce a Paolo en su vida: un joven ganadero que trabaja con botas de hule y que, sin saberlo, se convierte en la obsesión de Carlo. Pero la novela va más allá de un triángulo amoroso: el protagonista no solo deberá enfrentar sus sentimientos hacia el novio de su prima, sino también su fascinación profunda —y perturbadora— por el calzado que Paolo usa. Las botas de hule se convierten en un objeto sobre el que Carlo proyecta el deseo, la culpa, el cuerpo y lo prohibido.
Montagner entra de lleno en el conflicto interno de su protagonista sin temer al juicio social. El tormento y la autoaceptación de Carlo están narrados con una sensibilidad que, pese a que el protagonista pueda parecer poco confiable, se siente profundamente honesta. Belmondo, el escenario de la novela, funciona como un microcosmos de la sociedad mexicana: llena de prejuicios, masculinidades frágiles y silencios impuestos. Pero es justamente ahí, entre vacas y botas de hule, donde la historia cobra sentido sin caer en el sentimentalismo ni en lo cursi.
La novela también ofrece guiños culturales muy bien integrados, como las referencias a Confesiones de una máscara , de Yukio Mishima, o la música de Michael Nyman, que aportan profundidad y dialogan con la tradición de la literatura homosexual moderna y contemporánea.
Paolo, como objeto de deseo, resulta tan fascinante como enigmático. La escena final deja una pregunta abierta sobre el papel que juega a lo largo de la historia: ¿víctima, cómplice o reflejo? El desenlace se presta a múltiples interpretaciones, lo que da aún más valor a la historia.
Definitivamente, una novela que no solo narra un conflicto íntimo, sino que desafía los límites de lo que se puede —o no— desear.
La llegada de Lorena, la prima del protagonista, introduce a Paolo en su vida: un joven ganadero que trabaja con botas de hule y que, sin saberlo, se convierte en la obsesión de Carlo. Pero la novela va más allá de un triángulo amoroso: el protagonista no solo deberá enfrentar sus sentimientos hacia el novio de su prima, sino también su fascinación profunda —y perturbadora— por el calzado que Paolo usa. Las botas de hule se convierten en un objeto sobre el que Carlo proyecta el deseo, la culpa, el cuerpo y lo prohibido.
Montagner entra de lleno en el conflicto interno de su protagonista sin temer al juicio social. El tormento y la autoaceptación de Carlo están narrados con una sensibilidad que, pese a que el protagonista pueda parecer poco confiable, se siente profundamente honesta. Belmondo, el escenario de la novela, funciona como un microcosmos de la sociedad mexicana: llena de prejuicios, masculinidades frágiles y silencios impuestos. Pero es justamente ahí, entre vacas y botas de hule, donde la historia cobra sentido sin caer en el sentimentalismo ni en lo cursi.
La novela también ofrece guiños culturales muy bien integrados, como las referencias a Confesiones de una máscara , de Yukio Mishima, o la música de Michael Nyman, que aportan profundidad y dialogan con la tradición de la literatura homosexual moderna y contemporánea.
Paolo, como objeto de deseo, resulta tan fascinante como enigmático. La escena final deja una pregunta abierta sobre el papel que juega a lo largo de la historia: ¿víctima, cómplice o reflejo? El desenlace se presta a múltiples interpretaciones, lo que da aún más valor a la historia.
Definitivamente, una novela que no solo narra un conflicto íntimo, sino que desafía los límites de lo que se puede —o no— desear.
November 6, 2025
Carlo tiene muy claro que las botas de hule de Paolo le producen algo difícil de escudriñar y a la par, algo vasto y amplio que no se puede ignorar. El fetichismo que representan las botas, además de ser complicado de descifrar, no tiene cabida en Belmondo, el pueblo donde esta historia se desarrolla. Esta novela es un estudio exhaustivo acerca de la ocurrencia deseo y de su configuración.
La densidad que el personaje de Carlo emana logra simultáneamente narrar cómo el deseo le alimenta las posibilidades para existir, relacionarse y de diferenciarse o distanciarse y su propio proceso de convertirse en persona. Cualquier tensor en la red dispuesta de personajes, lugares y situaciones acaece al fetiche, el lector se contamina de él y lo respira en todo momento durante la novela. Ver en un objeto y encontrar en esa materialidad el placer, el éxtasis y la culminación que realiza el impulso vital no es un tema inexplorado por la literatura. Sin embargo, Montagner logra ubicarlo en una realidad que conoce muy bien porque se encuentra inspirada en Chipilo, Puebla de donde él es originario.
Las referencias a Mishima y Pasolini, a los Dire Straits y Michael Nyman y a otro par, muy contingentes me hacen pensar en una inserción autobiográfica que no desmerece ni demerita la subjetividad de Carlo. Con gran maestría ubica el agobio por comprender un poco de sí mismo y su titilante relación con las masculinidades individuales: el obstáculo frente el suicidio de Antonio, la desenvoltura de Leonel y la peligrosidad latente de Oliver.
Ni de lejos le correspondería el estrecho cajón de "novela gay", dado que no es posible reducir lo que Carlo experimenta como producto de una mera identidad o un encorsetamiento dado por la parquedad del erotismo enunciado de lo decimonónico. Al contrario, para Carlo las botas son trascendentales, operan en un registro que recubre sí al hombre que las porta pero también a su actividad, su tarea y su pulsante gesticulación sublimada. Tampoco me atrevería a reducirla al carril de lo parafílico, por más que hubiera sido el crisol para su génesis. Me parece que la historia de Carlo es un relato sobre cómo la literatura alumbra el deseo y expande las posibilidades para expresarlo mediante un ejercicio de imaginación potente.
La densidad que el personaje de Carlo emana logra simultáneamente narrar cómo el deseo le alimenta las posibilidades para existir, relacionarse y de diferenciarse o distanciarse y su propio proceso de convertirse en persona. Cualquier tensor en la red dispuesta de personajes, lugares y situaciones acaece al fetiche, el lector se contamina de él y lo respira en todo momento durante la novela. Ver en un objeto y encontrar en esa materialidad el placer, el éxtasis y la culminación que realiza el impulso vital no es un tema inexplorado por la literatura. Sin embargo, Montagner logra ubicarlo en una realidad que conoce muy bien porque se encuentra inspirada en Chipilo, Puebla de donde él es originario.
Las referencias a Mishima y Pasolini, a los Dire Straits y Michael Nyman y a otro par, muy contingentes me hacen pensar en una inserción autobiográfica que no desmerece ni demerita la subjetividad de Carlo. Con gran maestría ubica el agobio por comprender un poco de sí mismo y su titilante relación con las masculinidades individuales: el obstáculo frente el suicidio de Antonio, la desenvoltura de Leonel y la peligrosidad latente de Oliver.
Ni de lejos le correspondería el estrecho cajón de "novela gay", dado que no es posible reducir lo que Carlo experimenta como producto de una mera identidad o un encorsetamiento dado por la parquedad del erotismo enunciado de lo decimonónico. Al contrario, para Carlo las botas son trascendentales, operan en un registro que recubre sí al hombre que las porta pero también a su actividad, su tarea y su pulsante gesticulación sublimada. Tampoco me atrevería a reducirla al carril de lo parafílico, por más que hubiera sido el crisol para su génesis. Me parece que la historia de Carlo es un relato sobre cómo la literatura alumbra el deseo y expande las posibilidades para expresarlo mediante un ejercicio de imaginación potente.
June 20, 2019
Estoy abrumado. Anonadado. Apabullado.
Retrato.
Descripción de uno mismo.
Devenir el fetiche. Convertirse en el objeto que uno desea. Convertirse en la persona que porta el objeto que uno desea. Convertirse en la persona que uno desea. Narcisismo.
Es un libro que ahonda en los pantanos más densos de la psique fetichista y homoerótica. Ricardo Montagner supo trasladar a perfectas palabras lo que aquellos que la hemos experimentado no podemos transmitir.
Porque el fetiche es lo más íntimo de uno. El fetiche no se porta adrede. Debe ser tácito, no explícito. Si se fuerza, pierde su magia.
“…el fetiche sólo podría llevarlo quien fuera independiente de lo que despertaba en mí”.
Retrato.
Descripción de uno mismo.
Devenir el fetiche. Convertirse en el objeto que uno desea. Convertirse en la persona que porta el objeto que uno desea. Convertirse en la persona que uno desea. Narcisismo.
Es un libro que ahonda en los pantanos más densos de la psique fetichista y homoerótica. Ricardo Montagner supo trasladar a perfectas palabras lo que aquellos que la hemos experimentado no podemos transmitir.
Porque el fetiche es lo más íntimo de uno. El fetiche no se porta adrede. Debe ser tácito, no explícito. Si se fuerza, pierde su magia.
“…el fetiche sólo podría llevarlo quien fuera independiente de lo que despertaba en mí”.
June 25, 2024
Toda esa gran verdad es una novela que nos lleva a los más profundos pensamientos de Carlo, un chavo que vive en una población rural en la que se puede ver a vaqueros. Desde adolescente se queda prendado de Paolo, un chavo que exuda masculinidad, pero no es eso lo que le llama la atención a Carlo, sino sus botas de hule, son su objeto de deseo.
Me parece que es una historia rompedora porque no le interesa mostrarnos un romance o un rompimiento del corazón. Es la exploración del fetiche, de la perversión que va naciendo junto a la propia exploración del despertar sexual y del descubrimiento de la identidad. Por si fuera poco, Carlo tiene que vivir estas experiencias de forma casi lateral, pues es su prima la que tiene todo que ver con Paolo.
Al ser el propio Carlo el que nos cuenta las cosas, podemos entenderlo, tenerse hasta compasión por las cosas que hace y los enredos en los que se mete. Este personaje está emparentado con el Humbert Humbert por su manera de revelarnos sus secretillos y con Alexander Portnoy de El lamento de Portnoy por descifrar sus obsesiones sexuales, aunque sin psicoanalista de por medio.
Lo que también me encantó de esta novela es que no es perfecta. Siento que tiene algunas cosas de estilo que bien pueden revisarse al día de hoy. A veces hay sobre explicaciones, algunas de ellas con cargado lenguaje psicológico. Pero una vez más, siento que esto se mimetiza con la voz del personaje, puede ser creíble que tenga esos errorcitos, pero no me enojaría si desaparecieran.
Muchas imágenes de esta historia se me quedan grabadas, Carlo es un personaje importantísimo para la literatura mexicana en general y en la literatura lgbt en particular, a la par del Adonis García. También se inserta dentro de la tradición de vaquerobvias como Secreto en la montaña y El poder del perro.
Me parece que es una historia rompedora porque no le interesa mostrarnos un romance o un rompimiento del corazón. Es la exploración del fetiche, de la perversión que va naciendo junto a la propia exploración del despertar sexual y del descubrimiento de la identidad. Por si fuera poco, Carlo tiene que vivir estas experiencias de forma casi lateral, pues es su prima la que tiene todo que ver con Paolo.
Al ser el propio Carlo el que nos cuenta las cosas, podemos entenderlo, tenerse hasta compasión por las cosas que hace y los enredos en los que se mete. Este personaje está emparentado con el Humbert Humbert por su manera de revelarnos sus secretillos y con Alexander Portnoy de El lamento de Portnoy por descifrar sus obsesiones sexuales, aunque sin psicoanalista de por medio.
Lo que también me encantó de esta novela es que no es perfecta. Siento que tiene algunas cosas de estilo que bien pueden revisarse al día de hoy. A veces hay sobre explicaciones, algunas de ellas con cargado lenguaje psicológico. Pero una vez más, siento que esto se mimetiza con la voz del personaje, puede ser creíble que tenga esos errorcitos, pero no me enojaría si desaparecieran.
Muchas imágenes de esta historia se me quedan grabadas, Carlo es un personaje importantísimo para la literatura mexicana en general y en la literatura lgbt en particular, a la par del Adonis García. También se inserta dentro de la tradición de vaquerobvias como Secreto en la montaña y El poder del perro.
January 28, 2026
Siento que describe perfecto la experiencia de ser gay y que te guste un hetero, y volverte su amigo *me sigue pasando:(*. Con lo del fetiche no me sentí relacionado personalmente, pero se me hizo un plot interesante, porque a veces quisiéramos tener algo que nos recordara a ese que nunca podremos tener, por ese lado lo entiendo. La parte final me recordó a una experiencia que yo tuve igual con alguien que fue mi amigo y a quién quise mucho y pues al final nadota. No sé, me gustó bastante cómo a veces nos proyectamos como homosexuales para creer que las vidas de estos hombres van a ser mejores si están con nosotros, y monótonas si están con mujeres, y tratamos de convencerlos a ellos y a nosotros mismos de que así será, pero nunca lo sabremos, ni ellos ni nosotros. Pensar eso me da bastante nostalgia y me deprime, porque lo sigo haciendo incluso cuando veo desconocidos por la calle, no sé, el autor toca varios detalles que son determinantes en la adolescencia cuando creces siendo gay. Me emocionaba, pero a la vez me ponía triste, así como se siente que te guste un hetero jaja.
October 8, 2021
Es un libro apabullante. La prosa de Eduardo es buenísima: sabe construir personajes, escenarios, sensaciones… Sus oraciones tienen una construcción atrevida y el uso de reiteraciones y demás introspecciones se llevan a un ritmo que antoja. Juega de manera formidable con la obsesión y el tema de la idealización, de la búsqueda de la identidad (sexual y no). El tema del fetichismo, aunque atraviesa el libro, no lo embarra, más bien logra construir con ella una pasión y una empresa que te contagia de avidez y traslada al lector al pensamiento del protagonista.
September 30, 2024
Es una lectura muy sencilla en cuanto a prosa, no es muy complicado de leer y se va rápido… excepto en las escenas donde la pena ajena y la mortificación me ganaron. Es muy interesante leer esto como una perspectiva a la vida de un hombre queer de ranchería en décadas pasadas (creo que eran los 80’s?) pero varias veces pensé “¿quién está cuidando a este niño?” Creo que el final es algo anti-climático pero es bastante realista.
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September 18, 2022
Una cadena de emociones y desesperaciones, un vouyerismo estar siguiendole las pistas a este peculiar ser, el caos en esta novela parece engendrar a un humano real .ficticio?, pero si con sintomas y signos de serlo dolorosamente, o no?
January 1, 2025
Interesante explorar el fetichismo
September 27, 2026
Lo que arranca como un relato irónico sobre el nacimiento de un fetiche y de un amor imposible se va tornando cada vez más oscuro: con muertes, suicidios, traiciones y un aborto. No me sorprende que Jaime Humberto Hermosillo haya deseado hacer una adaptación cinematográfica de esta novela; la siento como una película suya. Por un lado es audaz y desparpajada al abordar temas tabú sobre la sexualidad, pero por el otro tiene un espíritu melodramático que, por momentos y por desgracia, raya en la telenovela (sobre todo en la forma en que se expresan los personajes).
Narrada en primera persona, Carlo me resulta un personaje sagaz que va abrazando su fetiche y su esencia descarada; eso me encanta. Lo que no soporto es su misoginia, aunque la encuentre hasta cierto punto justificada por el contexto.
Narrada en primera persona, Carlo me resulta un personaje sagaz que va abrazando su fetiche y su esencia descarada; eso me encanta. Lo que no soporto es su misoginia, aunque la encuentre hasta cierto punto justificada por el contexto.
June 14, 2026
Eduardo Montagner nos invita al mundo de Carlo, un adolescente que conforme va descubriendo sus deseos representados por un particular fetiche, también va desnudando su alma y su intelecto.
Nacido en una zona rural cuya principal actividad es todo lo relacionado con lo ganadero; Carlo va descubriendo y explorando su atrición hacia Paolo, otro adolescente, heterosexual, que despierta en el un fetiche y que lo va llevando a empujar cualquier sentido de la “normalidad”.
Nacido en una zona rural cuya principal actividad es todo lo relacionado con lo ganadero; Carlo va descubriendo y explorando su atrición hacia Paolo, otro adolescente, heterosexual, que despierta en el un fetiche y que lo va llevando a empujar cualquier sentido de la “normalidad”.
January 3, 2024
Es de los libros que sorprenden, una narrativa fluida, con grandes sorpresas de historia a lo largo de toda la historia, para mí; nada predecible. En este libro entramos a la vida de un chavo que explora su sexualidad de una manera arrebatada, impulsiva pero emocionante, cada experiencia hacía que te emocionara e incluso provocara sentimientos. Tocando el tema de un fetiche y que es lo que las personas llegan a hacer por satisfacerlo pero no se queda ahí va a un análisis de que es lo que realmente se desea dentro de un fetiche. Una novela gay muy al contexto rural mexicano.
May 19, 2008
A masterpiece.
April 10, 2011
Muy interesante y fluído, pero escrito para mentes abiertas y liberales, definitivamente.
August 30, 2015
Lento al principio, que estuve a punto de dejarlo. Pero lo retome, y simplemente me agrado. Creo que le daré una nueva oportunidad, pues lo leí en 2008.
June 1, 2025
es un libre que habla acerca de los fetiches, muy bueno, unque a la mitad de la lectura se vuelve un poco lento. lo recomiendo 👍
Read
November 26, 2012Muy buen texto.
Durante las primeras 60 paginas no me atrapaba, pero después ya no pude soltarlo.
Durante las primeras 60 paginas no me atrapaba, pero después ya no pude soltarlo.
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