Si ya es malo enamorarse de una mujer inadecuada, las complicaciones son todavía mayores cuando alguien se enamora a la vez de dos mujeres inadecuadas. A Pablo, un chico del barrio de Carabanchel, que llevaba adelante su adolescencia sin demasiados contratiempos y pensaba que el romanticismo era solo cosa de niñas atontadas, inesperadamente se le cruza en su camino el amor y le dispara a bocajarro y por partida doble. El primer balazo se llama Vanessa y es una chica bajita y antipática a la que los dioses le pusieron un rostro de ángel. El segundo balazo se llama Leonor, que está demasiado flaca y es su profesora de Literatura. A Pablo, la poesía siempre le pareció una cursilada, pero cuando oye los versos de Garcilaso de la Vega en la voz de Leonor, a Pablo le suena a música celestial. Entre una y otra, con más pena que gloria, aprenderá a saborear la dulzura y la dureza del amor. Las noches que no consigue comprender nada, que son las más, Pablo se sube al tejado de su bloque. Se aficiona a mirar la Luna y a hacerle preguntas para las que no encuentra respuesta. La Luna guardará silencio. En el recuerdo, aquellos dos amores entremezclados serán siempre, para Pablo, sus amores lunáticos.
Quizá no me identifique del todo con la forma de ser del protagonista, pero le entiendo y, además, me ha hecho reflexionar sobre mi propia vida. Me ha gustado.
Madre mía. Vine a este libro después de leer La flaqueza del bolchevique. Nada que ver. Un libro simple, sin ningún tipo de enganche literario y cuya única virtud, para mí, es que es corto.
Pablo es un chaval que hasta los 15 no se ha enamorado, algo raro ya de por si. Hasta que descubre el amor en Vanesa, una joven algo menuda con un aspecto bastante raro. Pero hay más, también lo descubre en Leonor, su profesora de literatura. Pablo se sumergirá en una dichosa aventura de amor en la que descubrirá que no es tan fácil como parece.
No me ha gustado nada. Puede que también influya que sea lectura obligatorio o que la pluma de Silva no consiga engancharme. Es bastante fluido pero no engancha lo suficiente. No crea dudas ni remordimientos que me hagan querer continuar. Los personajes sin más. Podemos ser tú o yo, son de los típicos normalitos de la calle. Ni un flamante Edward Cullen ni un exitoso Jacob Black. Son personajes del día a día. Ahí se queda. Sucede en un barrio normal de Carabanchel, Madrid. La verdad es que es un libro que parece que no sigue un hilo conductor. Y el final es completamente abierto, algo que me irrita mucho porque tengo entendido que es autoconclusivo.
En resumidas palabras, NO LO LEAS. ALÉJATE DE ÉL. Son unos personajes vacíos sin ningún sentido (la única que destaca un poco es Vanesa) y no engancha.
Libro juvenil entretenido para mis tardes de biblioteca que nos habla de un joven enamorado por primera vez y como el amor es malo jeje... (y yo añadiría complicado).