Han transcurrido más de veinte años desde que Evelyn Ross abandonara el rancho Paradise, en Whitefish (Montana), para ir a la universidad. Allí, entre libros, conoció a un buen chico y se casó con él. Tras vivir una serie de sucesos inesperados, decide regresar a casa, el único lugar donde estará a salvo del pasado que la atormenta. No solo el reencuentro con su tía Judith conseguirá que olvide su dolor; en el rancho, Evelyn volverá a ser la niña de trenzas rojizas que montaba a caballo y escribía historias en su diario. Además, encontrará algo que creía perdido: la felicidad. Tener cerca a Adam Green, activará de nuevo su corazón roto. ¿Podrá Eve olvidar todo lo ocurrido y sanar sus heridas?
Laura Morales (Madrid, 1984) se crió con música y películas ochenteras. Pasó su infancia inmersa en los mundos de fantasía que le proporcionaban los cómics de Marvel y DC que su padre compraba y ella leía a escondidas hasta que tuvo edad suficiente como para que no la regañaran. Eso la convirtió en una friki sin remedio y despertó en ella un gran interés por los libros, el anime y la escritura.
A partir de ahí todo fue a «peor»: sus ganas de explorar nuevos mundos consiguieron que empezara a desarrollar pequeñas historietas que se transformaron en relatos y de relatos a novelas que ha conseguido publicar a lo largo de los años.
Es administrativa, mamá friki, amante del manga y el anime, del cine hindi y la música «Bollywood». Tiene mucha cara y es tan cabezota que nunca tira la toalla; por muy difícil que sea el reto, siempre seguirá luchando por cumplir sus sueños.
Y por si eso fuera poco, va y se mete como redactora en la web Chica Sombra.
Es una historia que si bien me ha gustado, hay cosillas que he visto que faltan. Tiene varias tramas, temas de actualidad como son las drogas, el alcoholismo, el maltrato y también un tema muy importante, la superación personal. La novela es muy rápida de leer, es una historia corta pero cuyo final me ha parecido muy precipitado, me faltaría más desarrollo de ciertas partes de la historia. La trama que nos encontramos como os he dicho tiene romanticismo, puntos picantes, algo de suspense, en algún momento te pondrá el corazón en un puño y… habrá moraleja. En resumen, Y siempre tú, es una historia que aunque me ha gustado con sus más y sus menos nos mostrará la amistad, la familia y todo lo que se puede ganar volviendo a dónde se te quiere. Muy Recomendable.
Novela q contemporánea, sobre un amor bellísimo de juventud, que traspasa la barrera del tiempo e las dificultades, llevando la Ansiada felicidad. Una chica que logra salvar la vida, de un marido abusador y trastornado.
La portada de Y siempre tú, escrita por Laura Morales y publicada por Alfil me llamó mucho la atención por los tonos de la fotografía, el gesto de la mujer que en ella aparece y la silueta del vaquero, no lo puedo evitar, muchos de los libros que leo es porque me llaman la atención sus portadas y con ésta sucedió así, sobretodo porque últimamente las historias de vaqueros contemporáneos me traen de cabeza.
Evelyn Ross vive con pánico, teme que el hombre con el que creyó que iba a construir una vida felíz cuando se casó le encuentre y acabe con ella. Toma la decisión de volver a casa, al rancho de su tía Judith en Whitefish situado en Montana porque es el único lugar donde siempre se ha sentido a salvo.
Cuando llega al pueblo no sólo va a recibirla su tía, sino que Evelyn se encuentra con Adam Green, un vaquero que trabaja en el rancho de su tía y le hace rememorar su niñez, le ayuda a sanar sus heridas y a descubrir los sentimientos que creía haber olvidado.
El personaje de Evelyn me parece muy humano porque a pesar de sus miedos e inseguridades, demuestra reunir mucho valor y una fortaleza inimaginable.
Me hubiera gustado conocer el personaje de Adam con más profundidad, pero me gustaría destacar que es un personaje noble, responsable, entrañable y varonil.
En cuanto a los personajes secundarios, me quedo con la tía de Evelyn, Judith. La única familia que le queda es Evelyn y es muy cariñosa, protectora y maternal, pero siempre deja a Evelyn su propio espacio y margen de error.
La ambientación y el detalle con el Laura describe los escenarios, paisajes y gestos de los personajes es simplemente fascinante, puedes imaginarte allí mismo, delante de la laguna, dando un paseo a caballo o debajo de un árbol con mucha facilidad.
Un detalle que me ha gustado de la novela es que la autora combina diversas tipografías, cuando Evelyn lee las historias que escribía en su diario cuando era niña utiliza una handwriting que me ha hecho recordar cuando yo escribía en mi diario en mi adolescencia.
Aunque la historia tiene varios giros, el final es más o menos el que me esperaba, pero mucho más dulce y bonito. Considero que es una novela romántica muy fresca, ágil, entrañable, con un toque de tensión y que se lee a buen ritmo. Si queréis comenzar a leer historias de amor de vaqueros os la recomiendo.